Ciencia

Ninguna cantidad de alcohol se debe considerar segura durante el embarazo

Los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF) abarcan un grupo completo de problemas que puede tener una persona cuya madre consumió alcohol durante el embarazo.

EE.UU. Un nuevo informe clínico de la American Academy of Pediatrics (AAP) identifica a la exposición prenatal al alcohol como la principal causa que se puede prevenir de los defectos del nacimiento, de las discapacidades intelectuales y de los trastornos del desarrollo neural en los niños.

El informe, “Trastornos del espectro alcohólico fetal”, en el número de noviembre de 2015 de Pediatrics (publicado en línea el 19 de octubre) enfatiza que ninguna cantidad de alcohol se debe considerar segura para consumir durante cualquier trimestre del embarazo.

Los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF) abarcan un grupo completo de problemas que puede tener una persona cuya madre consumió alcohol durante el embarazo. Los problemas neurocognitivos y del comportamiento debido a la exposición prenatal al alcohol son de por vida, pero el reconocimiento, el diagnóstico y la terapia temprana de cualquier afección relacionada con los TEAF pueden mejorar la salud del niño.

Desafortunadamente, la carencia de criterios aceptados para el diagnóstico uniforme de los trastornos del espectro alcohólico fetal han limitado severamente los esfuerzos que podrían disminuir el impacto de los TEAFs, dice Janet F. Williams, MD, FAAP, uno de los autores principales del informe.

“Aun cuando los trastornos del espectro alcohólico fetal son la causa más común e identificable de los retrasos del desarrollo y las discapacidades intelectuales, estos continúan siendo muy poco reconocidos”, dijo la Dra. Williams.

La exposición prenatal al alcohol es una causa frecuente de efectos estructurales o funcionales en el cerebro, corazón, huesos, espina dorsal, riñones, visión y audición. Además, la exposición prenatal al alcohol se ha asociado a una incidencia más alta del trastorno por déficit de atención e hiperactividad y de los problemas específicos de aprendizaje tales como dificultades con las matemáticas y el lenguaje y el funcionamiento visual-espacial, control de impulsos deteriorado, problemas para procesar la información, habilidades de la memoria, capacidad para resolver problemas, razonamiento abstracto y comprensión/entendimiento auditivo.

En encuestas, casi la mitad de todas las mujeres en edad fértil en los EE.UU. reportaron haber consumido alcohol durante el mes anterior, y casi un 8 por ciento de las mujeres dijeron que continuaron consumiendo alcohol durante el embarazo. Un estudio reciente descubrió un riesgo creciente del retraso del crecimiento infantil aun cuando el consumo de alcohol de la mujer embarazada se limitada a 1 bebida alcohólica por día (un trago de 1,5 onzas de alcohol destilado, 5 onzas de vino, o 12 onzas de cerveza).

Consumir alcohol en el primer trimestre, comparado con no consumir conlleva a 12 veces más de probabilidad de dar a luz con los TEAFs. El consumo de alcohol durante el primero y el segundo trimestre aumenta la probabilidad de los TEAFs 61 veces, y las mujeres que consumen alcohol durante todos los trimestres aumentan la probabilidad de los TEAFs en un factor de 65.

“Los estudios de investigación sugieren que la opción más sensata para las mujeres que están embarazadas es abstenerse de consumir alcohol por completo”, dijo la Dra. Williams.

La AAP ofrece varios recursos e información sobre la exposición prenatal al alcohol, incluyendo una herramienta para los médicos sobre los TEAFs y un grupo de preguntas frecuentes de los padres sobre los trastornos del espectro alcohólico fetal (en inglés). (Internet/ La Nación)