Internacional

Nieto argentino 116 dice que recuperar la identidad le enriqueció la vida

Jorge es hijo de Ana Rubel y Hugo Castro, estudiantes universitarios y militantes del Frente Argentino de Liberación (FAL) secuestrados en enero de 1977 por el Ejército.

BUENOS AIRES. El último nieto al que las Abuelas de Plaza de Mayo le restituyeron su identidad, Jorge Castro Rubel, el número 116, declaró en una entrevista publicada, dijo que conocer su verdadera historia le enriqueció la vida e instó a quienes tengan dudas sobre sus orígenes a que pregunten a sus familiares.
“Mi identidad se fue construyendo en 37 años. Esto me viene a enriquecer la vida. Me parece una información esencial conocer mi origen. Pero esto no desplaza mi historia, no empiezo de nuevo, esto me enriquece”, dijo Castro Rubel al diario.

“Si hay una familia que me está buscando, yo no puedo ser egoísta y hacerme el tonto, por ahí hay familia, amigos de quienes me gestaron que están hace una vida buscándome. Yo sentí en primer lugar una responsabilidad con ellos”, subrayó el nieto 116, quien actualmente se desempeña como investigador asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Al ser preguntado acerca de cómo supo que no era hijo biológico de sus padres, indicó que nunca tuvo dudas sobre sus orígenes y que tampoco era un tema que se hablara demasiado en casa.
“Hasta que en agosto una tía se acercó y me dijo que entendía que un chico o más bien un joven de 37 años no podía no saber sus orígenes y que me quería contar que era adoptado”, reveló.

Según Castro Rubel, su tía “no sabía más que eso”, pero su fecha de nacimiento, durante la última dictadura argentina (1976-1983), le llevó a contemplar la posibilidad de ser hijo de desaparecidos.
“Porque creo que no se puede vivir sin conocer la historia y los orígenes de uno. Uno tiene la obligación y la necesidad vital de saber cuáles son sus orígenes”, afirmó.
También remarcó que “es importante que la gente que tiene información o dudas sobre los orígenes de un familiar se las transmita ya directamente a ellos” porque se trata de personas que están “cerca de los cuarenta”. (Efe/ La Nación)