Nicolás Maduro intenta remontar el vuelo
El líder venezolano reabre la frontera con Colombia y aumenta el salario mínimo en un intento de aliviar la presión sobre su país
CARACAS. Nicolás Maduro viajó ayer a La Habana para felicitar a su maestro Fidel Castro en su 90º cumpleaños. Y lo hizo en plena contraofensiva bolivariana, mientras intenta remontar un vuelo tan bajo que también está afectando profundamente a la economía de su gran aliado y socio revolucionario.
En las últimas horas, el hijo de Chávez ha decretado el aumento del salario mínimo, ha reabierto parcialmente la frontera con Colombia y ha ordenado la intervención de los mercados municipales, desde ahora en manos del superministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López. Medidas todas ellas que buscan disminuir la presión en un país deprimido ante el derrumbe económico y social y la inestabilidad política.
«Esta nueva visita permitirá constatar las excelentes y fraternales relaciones existentes entre los pueblos y Gobiernos de Cuba y Venezuela», así dio la bienvenida el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista. A esa misma hora, miles y miles de venezolanos cruzaban la frontera con Colombia en los cinco puntos decretados en los estados de Táchira (20.000 en las cinco primeras horas), Apure, Zulia y Amazonas en busca de comida y medicinas, como ya lo hicieran el mes pasado.
Las colas se alargaron ante los nuevos trámites administrativos, no muy claros en esta primera jornada. «Con celeridad pero también con controles», detalló el general venezolano José Morantes.
Los venezolanos pudieron adquirir «alimentos en pocas cantidades», como recordaban los militares vecinos, que les recibieron con café y abrazos, como si de una fiesta se tratase, banda musical incluida. Hasta la tradicional La pollera colorá fue entonada por los músicos militares. Una bienvenida radicalmente distinta a la expulsión y huida de 20.000 colombianos, con cierre fronterizo incluido, de las que se cumple un año el próximo viernes. ¿Para qué sirvió el cierre? «¡Nada! Sólo hacer daño a la gente y buscar excusas de su fracaso [Maduro]», contestó el gobernador opositor Henrique Capriles.
Táchira vive en la escasez
La situación económica es hoy peor que hace un año, con una inflación interanual que ha derribado la barrera del 500% y una recesión que se proyecta que será del 10% al final del año. En este tiempo, el 70% de los negocios del estado de Táchira fueron cerrados y se perdieron 25.000 empleos. El contrabando de gasolina y alimentos sí se redujo en buena parte, pero en cambio la escasez ha aumentado, pese a que ésta fue una de las razones esgrimidas por el Gobierno para el cierre.
En un intento de paliar la subida de los precios, el primer mandatario hizo pública la tercera subida del salario mínimo en lo que va de año: desde 15.051 bolívares mensuales a 22.576 desde el 1 de septiembre. A esto hay que sumar el incremento de los bonos alimenticios, lo que supone que el ingreso mínimo integral se eleva a 65.056 bolívares.
«El pueblo de Venezuela, ése es al que nosotros defendemos. Venezuela está demostrando que sí se puede», enfatizó Maduro pese a que expertos y economistas aseguran que no hay nada de lo que congratularse. «La necesidad de decretar una secuencia interminable de aumentos salariales para compensar la inflación no es un logro, es un desastre», aclaró Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.
Para el economista y también politólogo, «no hay ni la más mínima posibilidad de que este decreto de aumento salarial rescate de manera estable la capacidad de compra».
Ilusión monetaria, lo llaman los expertos. El chocolate del loro bolivariano, se podría traducir. La necesidad de mejorar los salarios no se sostiene mientras se mantengan controles de cambios y precios, expropiaciones, racionamientos, incapacidad productiva y desestabilización de los precios, denuncian desde la Unidad Democrática.
Recomendaciones que Maduro no escucha, todo lo contrario. «He decidido designar una autoridad única para estos mercados que tienen carácter municipal y he autorizado al jefe de la Gran Misión Abastecimiento Soberano (general Vladimir López) para hacer una toma integral por medio del decreto de emergencia económica», anunció el mandatario.
«La especie humana se enfrenta hoy al mayor riesgo de su historia», escribió Fidel Castro en su última reflexión, El Cumpleaños, publicada ayer por los medios oficiales cubanos y que el propio Maduro pudo leer al aterrizar en La Habana. Evidentemente se trataba de un mensaje dirigido al mundo, una de sus grandes obsesiones de sus últimos años, y no a su invitado más importante procedente de Caracas.
Un festejo por todo lo alto, incluido el culto al héroe de Sierra Maestra, que no evitó el despliegue de críticas en la capital venezolana, que sufre de lleno los avatares de la crisis económica y social. «El viaje de Maduro a Cuba para cantarle ‘cumpleaños feliz’ a Fidel le vale a los venezolanos más de 200.000 dólares», desveló el diputado opositor Carlos Berrizbeitia, el principal auditor de las cuentas palaciegas. (El Mundo/La Nación)