Opinión

NI PROTEGIDOS NI SERVIDOS

Martín Úraga Icaza/Guayaquil

 

Debe ser el sentimiento o pensamiento actual, diariamente leemos y nos enteramos del acometimiento de un DELITO, sicariato, robo y asalto, las victimas cada día aumentan, los hogares de las familias ecuatorianas se ven afectadas, la intranquilidad y el temor a salir aumenta. ¿No es posible, en que país vivimos?

Cuando escuchamos a quienes tienen la obligación de PROTEGER Y SERVIR, lo primero que nos hacen conocer, no hay ley que los proteja, que se encuentran en inferioridad de condiciones en relación con los delincuentes, falta de recursos económicos, de recursos humanos, equipamiento deficiente, armamento no adecuado y no sé cuántos argumentos más.

Siempre recuerdo como David venció a Goliat, no lo hizo mediante la fuerza, por cuanto existía una diferencia abismal entre los dos, un gigante ante un humano de estatura normal. Lo venció con inteligencia, no fue y buscó a alguien del mismo tamaño, ni organizó un linchamiento, no nada de eso, se llenó de valor y determinación, supo que hacer. He ahí el detalle.

Creo que el combate a la delincuencia, no se gana a través de quienes poseen las mejores o más sofisticadas armas, no es una medición de fuerzas, esto deber ser a través de planificación, de técnicas, DE INTELIGENCIA, preparación de los elementos, capacitación constante. Pero de quienes realmente saben y pueden transferir sus conocimientos, personas preparadas que conozcan del problema, que sepan planificar y dirigir.

Diez buenos soldados, sabiamente conducidos, derrotan a un centenar sin guía. (Eurípides). Es clara y evidente la relación que existe entre la sociedad civil, la institución policial y la función judicial.

El ciudadano normal y corriente prefiere estar alejado, no involucrarse, la desconfianza es cada día mayor, no nos explicamos como alguien a quien se lo sorprende in fraganti en el acometimiento del delito, después de varios días (en algunos casos, apenas horas) están libres y volviendo a sus fechorías.

No se explican por qué hay que pagarles a los investigadores para que hagan su trabajo, porqué es tan complicado retirar su vehículo robado y recuperado de los patios de la Policía Judicial, ni que hablar de sus objetos personales o electrodomésticos.

En definitiva, ya es hora de actuar con responsabilidad y conocimiento de causa, las instituciones deben estar en manos y dirigidas por quienes posean el conocimiento y la capacidad, equipemos y capacitemos a quienes tienen la obligación y escogieron la profesión para Proteger y Servir, y no para protegerse y servirse.

La determinación es la fuerza que tiene el poder para combatir el mal.