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Neurocirujano Carson supera a muchos precandidatos republicanos en carrera presidencial

Su currículum de 15.000 cirugías es el más inusual de todos en lo que respecta a la carrera por la presidencia de Estados Unidos.

EE.UU.  Ben Carson, un reconocido neurocirujano sin experiencia en el mundo de la política estadounidense, está obteniendo una sorpresiva ola de respaldo entre los conservadores que lo ha colocado en el podio de los principales precandidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos en 2016.

Carson, un afroamericano de 63 años con voz serena que se volvió oficialmente republicano recién el año pasado, encontró una veta en la carrera abierta en la que 13 precandidatos están luchando por convertirse en el representante del partido camino a la Casa Blanca.

Su currículum de 15.000 cirugías es el más inusual de todos en lo que respecta a la carrera por la presidencia de Estados Unidos.

En los sondeos, Carson supera a sus compañeros precandidatos, quienes suelen tener perfiles mucho más mediáticos, una experiencia política mucho mayor y en muchos casos antecedentes como gobernadores o senadores del país.

Si bien el foco ha estado en oponentes como el gobernador de Florida, Jeb Bush, y el senador del mismo estado Marco Rubio, Carson ha estado construyendo una base sólida.

Su sorpresiva popularidad en las encuestas se ha traducido en un mayor número de donaciones individuales.

En tanto, entrevistas con quienes lo apoyan y con militantes conservadores sugieren que el novedoso precandidato se está beneficiando de cierto agotamiento de algunos republicanos con los políticos de siempre.

Gran parte de su atractivo radica en su falta de conexión con Washington y su estilo discursivo improvisado: evita los discursos preparados y opta por apuntar pensamientos en tarjetas a los que luego hace o no referencia.

Sus seguidores no tienen conflicto con su falta de experiencia política y, de hecho, ven con buenos ojos que sea alguien nuevo en la escena pública.

Su respaldo es particularmente fuerte entre los cristianos conservadores, a quienes les gusta el hecho de que su media docena de libros y discursos estén plagados de debates sobre la fe.

Carson dijo la semana pasada a una multitud en el Centro Sioux, en Iowa, que realmente no quería ser candidato a presidente pero que había tantas personas pidiendo que él se involucre en la contienda que sintió el llamado.

“Empecé a rezar sobre esto, pidiendo guía a Dios, y finalmente concluí que ‘Señor, mientras abras las puertas, yo las atravesaré. Y si cierras las puertas, con gusto me sentaré’. Bueno, Él continuamente ha abierto las puertas”, dijo Carson. (Reuters/ La Nación)