Opinión

Navidad

Dra. María Delia Aguirre Medina

mdaguir@yahoo.com

Solo mis nietos me alegran esta fiesta y me animan a efectuar en mi casa un chocolate.  La pérdida de mis abuelas muy niña 10 y 12 años, acabó con mi amor a estas fiestas. La mesa no era lo mismo en ninguna de mis dos familias sin ellas.  Pero la vida sigue, la familia crece y vinieron mis hijos, hasta que el mayor le quito la ilusión a la menor de la llegada del Niño Dios la noche del 24 a dejar los regalos bajo su cama.

Se suma ahora la perdida de mis dos hermanos y la ausencia en vida de mi madre, que vive en su propio mundo.  Dolores, tristezas y lejanías, de mi hijo mayor que estudia maestría en Australia, de sobrinas adoradas que están en Quito y otras que viajan a Estados Unidos a pasar con su papá, de familia grande pasamos hacer familia chica.  Otro sobrino en Madrid migrante, aunque el Presidente diga que todos quieren volver muchos no lo pueden hacer; y otros miembros alejados por la ausencia de su padre que los traía a nuestra casa, pero que nos visitan muy poco.

Esto en casa adentro y lo que pasa puertas afuera es más triste todavía, niños pidiendo caridad aunque el Gobierno con su publicidad nos está prohibiendo entregarles caridad y que se lo llevemos a ellos, para ellos entregarles lo que necesiten…..ojala nos dejen ver lo que les han donado, porque no creo que muchos irán a dejarles a ellos nada.

Jóvenes drogándose, para huir de la realidad que viven en sus hogares, casi siempre disfuncionales, donde los padres les pegan a sus madres y que las armas blancas y de fuego blandean en cada discusión, madres prostituyéndose para poder llevar algo a la cena de navidad y regalos para sus hijos, maridos borrachos que en el alcohol pretenden desentenderse de la realidad que viven, esa es la pobreza que en nuestro país se vive y se ve solo entrando un poquito en los barrios pobres de las grandes ciudades o en poblados pequeños de la costa, sierra, oriente y la región insular.  Ni si quiera en el fútbol la mayoría se llevó la alegría del triunfo solo unos pocos y siendo amarilla hasta la médula, felicito al equipo campeón del 2014 del fútbol ecuatoriano,  que gano con todo, pero eso si pido respeto para los perdedores igual que yo estoy respetando al ganador.

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