Opinión

Navidad de paz

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

Los cristianos celebran hoy la Nochebuena, víspera de la Navidad, la fecha más importante en el calendario católico, se conmemora el Nacimiento de Jesús.

La Nochebuena es de una muy alta significación para el mundo cristiano. Es representativa de luz, de vida y de paz; por lo menos eso es lo que se busca, aunque sea por una noche.

Pablo VI indicaba: La paz no es el pacifismo, ni la ausencia de guerra, ni el equilibrio entre los adversarios, sino el fruto de la justicia y el amor entre los seres humanos y entre los pueblos. La Paz en la tierra no es, tranquilidad ni resignación egoísta.

En país finalizamos en los próximos días un año con escenarios muy complejos, tanto en el aspecto económico como político. Constatamos que esa paz y amor al prójimo brilla por su ausencia, no obstante, debemos olvidar esos grandes problemas y lo sombrío del panorama, para que todos nuestros sentimientos se exterioricen con positivismo y teniendo fe en el futuro.

Las preocupaciones por la inseguridad en que se vive tanto en lo personal como en lo jurídico; los ataques a los medios de comunicación cada día más frecuentes; las constantes agresiones so pretexto de la defensa de un modelo político caduco, sumado a los anuncios de nuevos cambios en la normativa del país, no promueven la paz que tanto se necesita.

El desempleo creciente que nos revelan las cifras todos los días, nos hacen presagiar que el cambio es urgente, se reclama a gritos la ausencia de hombres de buena voluntad, que no promuevan la división y el odio entre hermanos.

La paz es la facultad del ser humano para gobernar sus actos, decidir con libertad y optar por una conducta determinada, sin que esa capacidad pueda ser menoscabada o amenazada por nadie.

Se pronostican tiempos muy difíciles. El Gobierno empaqueta cual regalo navideño una serie de medidas que apuntan a tratar de solventarle el grave problema económico en que metió al país luego del derroche realizado en los 8 años de gobierno. Para muchísima gente está navidad y fin de año ya no será como fue anteriormente. Hay restricciones y en ciertos casos penurias. Sin embargo, se debe ser optimista.

Si los ecuatorianos hacemos conciencia de lo que estamos pasando y de lo duro que será el 2016, la incertidumbre será superada, somos un pueblo trabajador, de hombres que no se dejan vencer. Si algunos quieren cambiar este país para igualarnos a otros que sufren necesidades, habrá que combatirlos y destruirlos.

“Feliz Navidad”

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