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Nadal: «En otro país tendría el doble de dinero, pero sería la mitad de feliz»

El español habla de tenis, de fútbol, de economía y hasta de una futura paternidad durante una charla en La Coruña

ESPAÑA. Rafael Nadal ha tenido este martes un encuentro distendido en La Coruña con clientes del Banco Sabadell, un acto con muchas preguntas y anécdotas para ofrecer otra visión del tenista balear. Ha hablado de deporte, de fútbol, de la paternidad y también de economía, respondiendo a las cuestiones que le formulaba Ramón Rovira, director de comunicación y relaciones institucionales de la entidad bancaria.

El campeón de catorce grandes ha reconocido que en España los impuestos son muy elevados, pero jamás ha contemplado la opción de tributar en otro país. «A nivel de gestión de patrimonio sí que quizás sería mejor irse a otro país con condiciones más beneficiosas, pero donde soy feliz es en España, con mi familia y amigos. En otro país tendría el doble de dinero pero sería la mitad de feliz. El dinero no compra la felicidad». La frase de Nadal ha puesto en pie a las más de mil personas en el auditorio Palexco. Además, Nadal destacó las virtudes de España como país. «Es un país bien colocado en el mundo, no se puede vender mal».

Ya hablando de tenis, ha repasado con cierta nostalgia el momento actual del deporte que practica. «Me gustaría cerrar antes los partidos, pero no sé más. Este tipo de partidos largos y emocionantes son los que hacen que uno se sienta contento de haberlos jugado. Te satisface mucho más un partido de cinco horas que uno de una hora», comentó el tenista.

Se percibe a un Nadal regenerado y él es el primero en aceptar que el año ha empezado muy bien. «Lo que más feliz me hace es que estoy compitiendo en la pista y en todos los partidos he disfrutado y jugado a un nivel muy alto, he dado un paso y hay que ir afianzándolo».

Nadal regresó a 2015, un año complicado en el que jugó con ansiedad. «Son cosas difíciles de explicar. Habiendo ganado o perdido llegaba a la habitación y pensaba: has ganado prácticamente todo, por qué me pongo nervioso. Le dabas vueltas y al día siguiente, lo mismo. La competición te va comiendo», señaló. Fueron días en los que no llegó a pensar en «dejar de jugar al tenis», pero sí en tener «unos meses de descanso», unas dudas que en los últimos meses parece haber resuelto.

Y ahora, luz y buenas intenciones. «Mentalmente estoy con mucha ilusión, empecé el año bien, he competido contra los mejores del mundo con opciones de ganar. Si sigo trabajando de esta manera tengo la convicción de que puede ser un buen año».

Evidentemente, se habló de la final del Abierto de Australia de la pasada semana en la que se impuso Roger Federer. «No soy de darle muchas vueltas a las cosas ni que me quede destrozado. Terminé contento porque sé que he dado un paso muy importante», expuso. Perdió contra su enemigo íntimo, contra un Federer al que respeta mucho. «Nuestra época de jugar por los torneos más importantes ha sido larga, llevábamos unos años sin poder competir el uno contra el otro y fue una experiencia bonita, más bonita para él, pero sí algo especial. Habían perdido Djokovic y Murray y la gente nos animaba en las eliminatorias, quería ver ese partido». «En la final, Federer salió con una táctica muy clara. Él estaba muy inspirado, quiso jugar muy rápido y le salió bien», admitió.

Presidente del Madrid

 

No hay dolor en la muñeca, pero el mallorquín recordó los problemas que tuvo la pasada temporada con las lesiones. «Después seguí jugando y en Roland Garros ya no pude seguir más. Volví para los Juegos Olímpicos, pero en los dos meses previos no pude hacer nada, la muñeca no me dejaba. Quería jugar unos Juegos sí o sí y en Brasil la muñeca no se resintió, pero me apareció un edema en la otra parte de la mano por protegerla», apuntó.

Ahora cuenta con Carlos Moyá, ante todo un amigo. Por eso se le preguntó al respecto y Nadal explicó lo que espera de su nuevo técnico. «Me gusta tener al lado a gente en la que confío y a la que tengo estimación personal».

Y, como de costumbre, fútbol sobre la mesa. Nadal, madridista confeso, admitió que le «gustaría ser presidente» del club blanco, aunque sea «una utopía». Como dejar de colocarse el pantalón, algo que ya está interiorizado. «Eso ya no tiene solución», bromeó ante las risas de la gente.

Como ha dicho en muchas ocasiones, Nadal insistió en que quiere ser padre. «Me gustaría tener una familia con niños, me encantan, pero siendo muy sincero, no es una decisión personal, no es una cosa de uno, es una cosa de dos y también por mi forma de entender la familia me costaría tener niños y estar todas las semanas viajando por el mundo».

En el evento organizado por el Sabadell también participaron Carlos Ventura, director general y director de la Banca Comercial, y Pablo Junceda, subdirector general de Sabadell y director general de la zona noroeste. (ABC/LA NACIÓN)