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Con música, baile y teatro, la Prefectura promueve el verdadero sentido de la Navidad

Más de 1.200 niños participaron en jornada que exaltó los valores espirituales de las fiestas navideñas.

Obras teatrales y juegos fueron parte de la fiesta El Verdadero Sentido de la Navidad que desarrolló la Prefectura del Guayas, la mañana de este sábado 9 de diciembre de 2017, en el coliseo de la Facultad de Educación Física de la Universidad de Guayaquil. La viceprefecta Mónica Becerra, en su calidad de prefecta encargada, lideró la actividad.

La jornada permitió homenajear a más de 1.200 niños, provenientes de diferentes sectores populares de Guayaquil y de cantones del Guayas. Incluyó juegos con algunos de los pequeños y madres de familia, quienes también pudieron apreciar un nacimiento viviente interpretado por empleados de las Direcciones de Equidad y de Cultura de la Prefectura del Guayas.

A ellos se sumó el talento artístico de la pequeña Cristina Vera, una niña de 9 años y gran carisma, quien interpretó villancicos y temas alusivos a las fiestas.

Además, se montó el show El Verdadero Sentido la Navidad, una obra musical que tiene como principal personaje a un duende verde llamado El Grinch, quien pretende robarle la Navidad al pueblo de los Quien. Pero al final, todos entienden que la verdadera celebración no son los regalos, sino recordar el nacimiento del Niño Jesús. Este montaje contó con números de danza moderna y clásica, acompañados de piruetas que arrancaron los aplausos del público.

Becerra destacó la intención de la Corporación Provincial de poder compartir con los niños un ambiente de alegría y “encontrarle el verdadero sentido de la Navidad, que es tener solidaridad, esperanza y unión. Así compartimos esta Navidad y hacemos sentir cómo la vive Guayas: Una sola familia unida en este escenario”.

Ese sentido de unidad y de celebración espiritual fue rescatado también por varios de los asistentes. Carmen Orellana, de 52 años, llevó a su sobrino hasta el coliseo de Educación y Física,  y la fiesta que ahí se montó le hizo evocar las celebraciones en su barrio cuando ella era menor de edad. “Me siento contenta. Yo no pensé encontrarme un ambiente tan bonito. Me recuerda los tiempos de mi niñez: el barrio, los vecinos, los chicos. Y ahora esta fiesta permite rescatar (esas costumbres)”.

María Chata Ordóñez llegó desde el bloque 6 de la Flor de Bastión y no ocultaba su alegría. “Por primera vez, me he divertido con mis hijos… Con esto se rescata el valor de la Navidad y así debe ser en cada barrio, porque la Navidad no es solo dar juguetes sino dar amor, dar paz y compartir con los vecinos y la gente”. (Prefectura del Guayas/LA NACIÓN)