Internacional

Murió Janet Reno, la primera mujer en convertirse en fiscal general de Estados Unidos

Falleció a los 78 años. Fue una de las figuras más destacadas del Gobierno de Bill Clinton. Afrontó importantes casos de terrorismo como el del “Unabomber” y levantó polémica por intervenciones como el asalto a una secta religiosa en Waco

EE.UU.  La ex fiscal general falleció por complicaciones de la enfermedad de Parkinson, según indicó su ahijada, Gabrielle D’Alemberte, citada por medios locales.

Reno sirvió durante ocho años –entre 1993 y 2001– bajo el mandato presidencial de Bill Clinton y fue una de las figuras más destacadas de su administración. Es también la persona que más tiempo estuvo en la titularidad del cargo en el siglo XX.

Reno afrontó casos importantes de terrorismo, como el del «Unabomber», como se conoce al terrorista Ted Kaczynski, que, con sus cartas bomba, mató a 3 personas e hirió a otras 16 en una sangrienta campaña contra la sociedad industrial y la ciencia.

Otros casos incluyen el de la matanza de Oklahoma de 1995, por el que fueron condenados Timothy McVeigh y Terry Nichols, que asesinaron a 168 personas con un camión con explosivos, y el de Omar Abdel Rahman, acusado por el atentado de 1993 en el World Trade Center de Nueva York.

A semanas de haber asumido su cargo en 1993, Reno enfrentó duras críticas al autorizar la redada a un complejo de un culto davidiano en Waco, Texas, en la que murieron 80 personas cuando se generó un incendio.

Entre sus intervenciones más controvertidas, se destaca también la captura en una operación armada del niño balsero Elián González, que había llegado a los Estados Unidos traído por su madre y que vivía en la casa de unos familiares. El chico fue devuelto por las autoridades a su padre en Cuba.

Reno, nacida en Florida y graduada de la escuela de derecho de Harvard, fue fiscal para el condado Dade, Miami, desde 1978 hasta que fue designada fiscal general.

En 2002, presentó su candidatura como gobernadora de Florida, pero no superó las primarias demócratas. (Internet/ La Nación)