Opinión

Murió el pacto infame con Odebrecht

Autor: Luis Garcia Miró Elguera /Perù

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación ICIJ trabaja hace meses con periodistas de diez naciones, analizando los registros contables de “la caja 2” de Odebrecht. Recordemos. En diciembre de 2019 el Departamento de Justicia de EE.UU. llegó a un acuerdo con Odebrecht obligándola a pagar más de US$ 3,000 millones en reparaciones por lo que llamó “la mayor trama de corrupción extranjera de la historia”, tras la declaración personal de Marcelo Odebrecht, quien sostuvo haber revelado toda la trama mafiosa de la organización criminal a su cargo.

Este año, Marcelo Odebrecht y sus principales ejecutivos firmaron un pacto con los fiscales Rafael Vela y Domingo Pérez, garantizando declarar todos los espisodios de corrupción orquestados por su organización criminal en nuestro país. Ese pacto –criticado por muy pocos, entre ellos este escriba– fue impuesto contra viento y marea a todos los peruanos por dos fiscales ideologizados y politizados. Denunciamos entonces que tras aquello existiría una clara intencionalidad de defender a Odebrecht –y sus consorciadas peruanas– y perjudicar el Perú.

¡El tiempo nos da la razón! Según el ICIJ, Marcelo Odebrecht nunca dijo toda la verdad. Con el agravante que en caso peruano dos temerarios fiscales involucraron a la constructora mafiosa ú-ni-ca-men-te por cuatro obras donde –reconcieron– hubo actos de corrupción. Vela Barba y Pérez pactaron allí una vergonzante indemnización –pagadera en décadas por Odebrecht– excluyendo de todo proceso penal a los jefes de esta empresa –en Lima y Brasil– y comprometiéndose a no considerar alrededor de otras cuarenta obras ejecutadas por la corrompedora Odebrecht. Según un flamante estudio del ICIJ, basado en datos proporcionados por la organización de noticias ecuatoriana La Posta, hubo muchísimos más pagos bajo la mesa.

Los mismos que el acuerdo fariseo no incluye como parte del daño que hemos sufrido. El ICIJ precisa, por ejemplo, que se entregaron sobornos por US$ 3 millones –en 17 pagos a peruanos identificados con alias– provenientes de coimas por el Gasoducto del Sur. Proyecto que exprofesamente fue removido del acuerdo firmado por los fiscales Vela Barba y Pérez a nombre del Perú, no obstante que las evidencias señalaban que Odebrecht habría sobornado por esta obra.

Ese solo hecho anula el pacto traicionero promovido por los fiscales Vela y Pérez –y avalado por una juez suprema– elevándolo al rango de fraude y dolo contra el Estado peruano. Según el ICIJ, “Entre los beneficiarios listados en esos pagos se encuentra una empresa propiedad de un político peruano, que en una grabación no vinculada a este caso, y difundida recientemente en un programa televisivo del Perú, aparece complotando el asesinato de un adversario político”.

Aunque ahondando en la denuncia del ICIJ, veremos otro agravante que compromete más a Vela Barba y Pérez: “Los archivos Drousys que se filtraron –están en poder de ambos– incluyen otros pagos secretos relacionados con proyectos que hasta hoy no han sido vinculados con el escándalo de Odebrecht. ¿Por qué lo silenciaron estos fiscales?

Vela y Pérez han faltado al Perú. Merecen ser denunciados. Y el corrompido pacto con Odebrecht debe quedar sin efecto.