Opinión

MOVILIZACIÓN DE LAS MASAS

Comandante Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil.

La masa, es un conjunto de personas unidas por intereses que influyen en la historia de la sociedad, el interés más ansiado es obtener el poder político para gobernar un Estado por el mayor tiempo posible, así, aparecen líderes carismáticos que usan el populismo y la masa como fuerza, su intensidad depende de la cantidad de individuos y de la capacidad logística para movilizarla pacíficamente o en forma violenta.

Sigmund Freud (psicólogo austriaco, [1856-1939]) dijo, que un individuo al integrase en una masa experimenta cambios profundos: aumenta su afectividad, desciende su racionalidad, suprime sus inhibiciones personales, brota lo irracional de su conducta, ejecuta acciones por su gestión colectiva, se identifica ciegamente con un líder o la masa; en conclusión, se integra al fenómeno de masas cuyos resultados casi siempre son negativos e inciertos.

Durante el siglo XX, se produjeron movilizaciones de masas que permitieron el ascenso al poder político de líderes carismáticos con fines políticos-ideológicos como: Lenin en Rusia y la revolución bolchevique de corte marxista; Mussolini en Italia, que instauró el fascismo; Hitler en Alemania y el nazismo o nacionalsocialismo; Mao en China y la mixtura marxista- leninista- maoísta. Los resultados fueron catastróficos porque causaron la muerte y pobreza de millones de personas.

En la región accedieron al poder líderes carismáticos de ideología marxista- leninista o populistas sin bandera en países como: Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Bolivia, Brasil y Ecuador; y, próximamente hay probabilidad que se llegue a Chile y Colombia. Ecuador salió recientemente de este grupo, pero depende de las ejecutorias democráticas del nuevo gobierno, además, debe desmarcarse de líderes populistas de derecha o izquierda, que tanto mal han hecho históricamente al país. Las consecuencias de este sistema son una mayor desigualdad, pobreza y diáspora del pueblo.

En la actualidad hay una fuerte presión de la ideología socialista-comunista, disfrazada de progresista, y antagónica a la democracia, articulada por grupos extremistas de izquierda agrupados en el Foro de Sao Paolo y Puebla.

Las masas populares en la región están movilizadas en forma de protesta social pacífica, permitida por las constituciones democráticas, pero automáticamente pasan a la fase de violencia, incendiando y destruyendo Estados, gobiernos, vidas, bienes, servicios públicos y privados; lo hemos vivido intensamente desde octubre del 2019 en Ecuador, Chile y Colombia.

Es nuestro deber defender nuestro Estado-República y la Democracia, descartando la irracionalidad, el odio, la ceguera que causa un brillante líder populista con ambiciones personales y pésima conducta.

El nuevo gobernante tiene una gran responsabilidad y tarea para conducirnos hacia un mejor futuro.