Tecnociencia

Mosquiteras para la cirugía de hernias inguinales en Uganda

El precio de las mallas quirúrgicas ronda los 93 euros cada una

SUECIA. Ante la falta de recursos, a veces la creatividad ayuda. Si las mallas quirúrgicas para reparar las hernias inguinales no son accesibles en lugares como Uganda, parece que las mosquiteras que se utilizan para evitar picaduras de insectos podrían ser una buena alternativa. Dados los resultados que presenta un estudio sueco que se acaba de publicar en la revista The New England Journal of Medicine, esta opción, una vez esterilizadas, podría dar respuesta a los cerca de 200 millones de personas que viven en países de bajos ingresos y que sufren hernias inguinales no tratadas.

La cirugía que repara este problema (una hernia es una protuberancia por la salida de su cavidad original de un órgano o parte de él) es uno de los procedimientos que más se realiza en el mundo, con unas 20 millones de operaciones aproximadamente al año. «Este tipo de intervenciones han demostrado ser de las más coste-efectivas, incluso en comparación con la vacunación infantil», argumentan los autores del trabajo, de la Universidad de Umea (Suecia).

Sin embargo, los países con recursos limitados no tienen forma de acceder a las mallas quirúrgicas que hacen falta en esta cirugía para reparar el defecto. El precio ronda los 93 euros cada una, una cantidad prohibitiva para las nacionalidades de medios y bajos ingresos, donde se estima que viven 2.400 millones de personas con menos de 1,85 euros al día.

La «cirugía es el único tratamiento efectivo», afirma Jenny Löfgren, investigador del departamento de Ciencias Quirúrgicas y perioperatorias de la Universidad de Umea. Sin esta terapia, «las hernias inguinales pueden causar un considerable sufrimiento y complicaciones potencialmente mortales, que causan unos 40.000 fallecimientos anuales».

Dadas las repercusiones, los precios y las limitaciones, tal y como relata el artículo, los médicos y cirujanos de algunos países han estado usando mosquiteras esterilizadas en lugar de las mallas comerciales. Hay estudios previos que «han demostrado resultados prometedores respecto a posibles reacciones en los tejidos y también desde el punto de vista coste-efectivo, sin embargo, no hay datos sobre la seguridad y la eficacia de esta opción a largo plazo», apunta Löfgren.

Éste ha sido el objetivo del trabajo realizado por expertos de la Universidad de Umea, de la Universidad de Makerere (Uganda) y del Instituto Karolinska (Suecia). Han llevado a cabo un ensayo clínico con 302 pacientes adultos procedentes de zonas rurales de Uganda. Con una parte de ellos (asignados al azar) se utilizaron las mallas comerciales y con el resto, mosquiteras esterilizadas.

Las operaciones fueron realizadas por cuatro cirujanos del Hospital Mission Kamuli y se hizo un seguimiento posterior de los pacientes durante un año, para comprobar la satisfacción, las complicaciones postoperatorias y la recurrencia. Los resultados no difieren mucho entre ambos grupos, señalan los autores. Sólo un paciente de los que habían recibido mosquiteras esterilizadas tuvo una recurrencia, lo que supone un 0,7% en comparación con el 0% de las mallas quirúrgicas. Tampoco se registró diferencia significativa en las complicaciones posteriores, todas leves: alrededor de un 30,8% frente al 29,7% con las mallas comerciales.

«Estos hallazgos tienen un importante beneficio potencial para muchos millones de personas que carecen de acceso a una buena atención quirúrgica para reparar sus hernias inguinales», confirma el líder del proyecto, Andreas Wladis, también cirujano y profesor asociado en el departamento de Ciencias Clínicas del Instituto Karolinska. «El siguiente paso será intentar que se asignen más recursos para el tratamiento de pacientes con hernias e incluir en los planes el uso a mayor escala de las mosquiteras esterilizadas». (El Mundo/La Nación)