Internacional

Morales y Samper inspeccionan construcción de Parlamento de Unasur en Bolivia

“Así vamos a casar dos conceptos, la democracia representativa de los Parlamentos y la democracia participativa de los movimientos sociales”, añadió.

LA PAZ.  El presidente de Bolivia, Evo Morales, y el secretario general de la Unasur, el exmandatario colombiano Ernesto Samper, inspeccionaron hoy las obras de construcción de la sede del Parlamento Suramericano en el centro de Bolivia.

En una declaración a los medios posterior a la inspección, Samper aseguró sentirse “muy emocionado” de poder visitar las obras, que se llevan a cabo en el pueblo de San Benito, situado a 38 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, capital de la región homónima.

“A veces uno habla de las cosas y como que no las relaciona con nada físico, pero cuando uno ya viene y ve el estado de desarrollo de estos edificios se llena de entusiasmo”, sostuvo el colombiano.

Según Samper, el Parlamento de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tendrá “características especiales”, ya que servirá como “centro de difusión de las iniciativas en materia de legislación hacia todos los Parlamentos” y, además, se espera que sea un espacio de encuentro para las organizaciones sociales de la región.

“Así vamos a casar dos conceptos, la democracia representativa de los Parlamentos y la democracia participativa de los movimientos sociales”, añadió.

La sede se construye en más de 400 hectáreas en San Benito, con un presupuesto de 65 millones de dólares

En 2013, los gobernantes de los países miembros del bloque suramericano acordaron que el edificio lleve el nombre del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.

La construcción de la primera fase tiene un avance de 80,6 %, por lo que se prevé que culmine en agosto próximo, señaló el coordinador del proyecto, Marcos Loayza, según la agencia estatal ABI.

Samper indicó que ha acordado con el canciller boliviano, David Choquehuanca, y con los presidentes de ambas cámaras del Parlamento de este país “una hoja de ruta” para que antes de que acabe el año visiten Cochabamba los presidentes de los congresos nacionales de los doce países miembros de la Unasur.

El objetivo de la visita será formular “los documentos de identidad del nuevo Parlamento, cuál va a ser su composición, cuál va a ser su reglamento, cómo van a ser sus reuniones, cuántas personas van a participar”, señaló el secretario general del bloque.

También se prevé para este año la realización del Foro de Participación Ciudadana de la Unasur, al que acudirán 120 representantes de organizaciones sociales, 10 por cada país.

Según Samper, ese encuentro “debe ser el comienzo” para “convertir a Cochabamba en la capital de los movimientos sociales suramericanos” porque en esa región boliviana “comenzaron los primeros movimientos sociales importantes”.

Mencionó como ejemplo la llamada “guerra del agua”, un movimiento de rebeldía ciudadana que protagonizó en el año 2000 la ciudad de Cochabamba contra la privatización del suministro de agua potable y el consiguiente incremento de su precio.

Las protestas ciudadanas lograron expulsar de esa ciudad a Aguas del Tunari, participada por la multinacional Bechtel y la española Abengoa.

El presidente Morales destacó, por su parte, que Bolivia está cumpliendo con la ejecución de la obra, que calificó de “monumental”.

Señaló que, además del bloque central, están previstas obras complementarias que incluyen campos deportivos y una pequeña ciudadela con residencias para alojar a las delegaciones.

“Estamos cumpliendo con todos los sueños que nos hemos planteado como Unasur”, afirmó el gobernante.

Después de la inspección, Morales y Samper se trasladaron al pueblo cochabambino de Tarata, donde el Gobierno boliviano entregó un coliseo que lleva el nombre del secretario de Unasur. (Efe/ La Nación)