MONUMENTO A SIMÓN BOLÍVAR EN GUARANDA: ACLARACIÓN HISTÓRICA
Ermel Aguirre Ermel González/Guayaquil
En relación con el monumento al libertador Simón Bolívar, patrono de la provincia de Bolívar y ubicado en el parque central de Guaranda, existen diversas versiones sobre su iniciativa, construcción e inauguración. Por ello, resulta necesario aclarar y actualizar la verdad histórica, gracias a testimonios, relatos e informaciones de personas que participaron directamente en aquellos acontecimientos, entre ellos quien ejercía la Alcaldía de Guaranda durante su inauguración, en el gobierno del Dr. José María Velasco Ibarra.
El Dr. Augusto César Saltos, presidente de la Casa de la Cultura Núcleo de Bolívar, consiguió la donación de la estatua de bronce del Libertador por parte del Gobierno de Venezuela, mediante la gestión de su embajador en Ecuador. El diseño de la escultura fue realizado por el pintor Oswaldo Guayasamín, mientras que la construcción del pedestal estuvo a cargo del Municipio de Guaranda.
Debido a ciertas características estilísticas de la obra, muchos bolivarenses, especialmente guarandeños, comenzaron a llamar al monumento “la hoz y el martillo”, por su parecido con símbolos asociados al comunismo.
La inauguración se realizó en marzo de 1961, durante la segunda administración municipal del Dr. César Alfonso Durango, quien no pudo asistir al acto debido a una fractura en una pierna ocasionada por una caída. En su representación acudió el Dr. Carlos Arellano del Pozo, vicepresidente del Concejo Municipal, quien realizó oficialmente la entrega e inauguración del monumento al Libertador y patrono de la provincia.
El acto protocolario se efectuó frente al edificio del Municipio de Guaranda, tal como consta en las fotografías históricas de aquella época, donde aparecen autoridades locales y personajes destacados asistentes al importante acontecimiento.
Pocos meses después de la inauguración, el Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy asumió la Presidencia del Ecuador tras el derrocamiento de Velasco Ibarra, ocurrido el 7 de noviembre de 1961.
La caída de Velasco Ibarra estuvo marcada por una profunda crisis económica y política. Las protestas estudiantiles desarrolladas en Guayaquil los días 6 y 7 de noviembre de 1961, protagonizadas por estudiantes vicentinos, fueron reprimidas violentamente. Durante esos hechos murió el profesor Eduardo Flores Torres, agravando aún más la crisis nacional.
Arosemena Monroy, quien había asumido la Vicepresidencia el 1 de septiembre de 1960, mantenía fuertes diferencias ideológicas con Velasco Ibarra. La tensión se intensificó cuando realizó un viaje a la Unión Soviética en contra de la opinión del Consejo de Ministros y denunció intereses económicos dentro del gabinete presidencial.
El conflicto llegó a su punto máximo cuando Velasco Ibarra rompió el orden constitucional y se proclamó dictador, ordenando el encarcelamiento de Arosemena y varios legisladores en el penal García Moreno. La reacción política y popular fue inmediata. El Congreso desconoció el intento dictatorial y el 8 de noviembre de 1961 nombró presidente constitucional a Arosemena Monroy, restituyendo el orden democrático.
Posteriormente, el Ecuador fue gobernado por la Junta Militar entre 1963 y 1966, integrada por el contralmirante Ramón Castro Jijón, los generales Marcos Gándara Enríquez y Luis Cabrera Sevilla, y el coronel Guillermo Freile Posso.
El monumento al Libertador continúa siendo uno de los principales hitos culturales e históricos de Guaranda y símbolo representativo de la provincia de Bolívar.
