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Montañistas no renuncian a escalar el Everest pese a terremoto

El monte Everest está localizado en el Himalaya, en el continente asiático, y marca la frontera entre Nepal y China.

NUEVA DELHI. El montañista Nick Cienski no ha abandonado su meta de escalar los más de 8.000 metros de altura del Everest este año, pese a haber escapado por poco de la enorme avalancha producida por un terremoto que dejó miles de muertos en Nepal.

El deslizamiento provocado por un sismo de magnitud 7,9 barrió tiendas de campaña, provocó muertes y abarcó cientos de pies, pero afectó poco a su equipo, dijo a Reuters el canadiense por un teléfono satelital desde el campamento base.

Un día después de ayudar a recuperar los cuerpos de 12 de las al menos 17 víctimas de la avalancha, Cienski se cuestionaba sobre si continuar con su expedición en la empobrecida nación de los Himalayas, golpeada por la tragedia en la que perdieron la vida más de 3.700 personas.

“Aún estamos viviendo muchas emociones; hace 24 horas estábamos envolviendo partes del cuerpo de personas en bolsas”, dijo Cienski, quien hablaba con el fondo del ruido de helicópteros que evacuaban a los escaladores de a dos desde puntos más elevados de la montaña más alta del mundo.

“Así que por un lado (está) la realidad de eso (…) y por otro, somos montañistas y esto es un poco lo que hacemos”, relató. “Y entonces, ¿tiene sentido continuar?”, se preguntaba Cienski, un ejecutivo de una firma de indumentaria para exteriores de Estados Unidos.

Los heridos sobrevivientes de la avalancha fueron bajados en helicóptero, pero muchos de los más de 300 montañistas extranjeros que buscaban escalar el Everest permanecían en sus campamentos por el momento.

Phil Crampton, líder de la expedición de equipo Altitude Junkies, con base en Nueva York, dijo el domingo que aún no estaba claro si su grupo se retiraría del campamento base o insistiría.

Crampton estaba en la montaña de 8.850 metros hace un año cuando una avalancha arrasó la región de Khumbu, provocando la muerte de 16 sherpas (guías), en la que hasta el momento era la peor tragedia de escaladores en el Everest. (Reuters/ La Nación)