Opinión

Misión cumplida…

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Tal como estaba pronosticado, la obediente y enclaustrada Asamblea Nacional aprobó por mayoría absoluta las enmiendas constitucionales que la población ecuatoriana, en un 82%, pedían que las mismas sean aprobadas en Consulta Popular, haciendo caso omiso al sentimiento mayoritario de los ecuatorianos. Aquí, las tres amigas del teatro, cumplieron fiel y ardorosamente la consigna presidencial de sacar las enmiendas sea como sea.

Luego de la votación, como es costumbre, mientras la inconformidad se manifestaba en las calles, los dirigentes y simpatizantes de Alianza País festejan llenos de alborozo lo que en el futuro podría desencadenar en una crisis como la que vive Venezuela. Le queda pendiente a la Asamblea la aprobación de las leyes de Herencia y Plusvalía, con lo que se cerraría el círculo de radicalización  de la revolución.

Una de las amigas del teatro, en resumen,  manifestó que la aprobación de las enmiendas traerán una nueva vida al país. Esta nueva vida que nos ofrecen será una vida de perros como la que están viviendo en Venezuela, ya que las reformas impuestas son similares a las que impuso en su debido momento la revolución Chavista, que ya demostró su fracaso en el intento de convertirse en Estado: comunista, socialista, marxista y leninista  cobijados en la bandera de la Revolución Socialista del Siglo XXI.

Quien no va a poder concluir su misión es el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), quien ya ha sido legalmente notificado de sus irregularidades en el caso de corrupción del FIFAGate, siendo acusado de asociación delictiva, fraude electrónico, lavado de dinero y abuso de poder. El directivo, a pesar de las versiones cruzadas que han existido en las últimas horas, no ha renunciado a su cargo.

Siempre queda el beneficio de la duda y la inocencia hasta que no comprueben lo contrario; pero en este caso, aplicaría el refrán: Dime con quién andas y te diré quien eres…

Otra misión incumplida sería la ruptura del  noviazgo del ‘muñeco de la ciudad’ que estaba a punto de formalizar uno de sus tanto compromisos.

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor.