Opinión

MISCELÁNEA

Dr. Jorge Pino Vernaza/Guayaquil

ECUADOR en un muy peligroso equilibrio sobre una sola de sus tres patas, con dos de ellas el Poder Legislativo y el Judicial secuestrados por las mafias del correismo y la narco delincuencia. Recemos a Dios para que ilumine a nuestro Presidente a tomar las medidas valientes necesarias para capear está todavía tan precaria situación.

Nuestros  Honorables asambleístas ya han en votado en dos ocasiones a favor de enjuiciar a la Fiscal General Diana Salazar,  quien cuenta con el ochenta por ciento de aprobación ciudadana por su incansable y valiente cruzada para cazar y enjuiciar a la delincuencia institucionalizada, mientras que por el contrario ninguno sólo de aquellos honorables legisladores levanta un dedo para mocionar un juicio contra la presidente del CNE Diana Atamaint, correista, siempre a la orden de su capo en Bélgica para fraguar el fraude electoral, y que a la inversa de nuestra Fiscal General, goza de una desaprobación ciudadana del ochenta por ciento, situación solo explicable en un país de Ripley como el nuestro.

La población ve con buenos ojos a la campaña contra la delincuencia institucionalizada, pero se encuentra igualmente consternada por el descubrimiento a diario de tantos políticos más que mantienen nexos con ella.

El camino para recuperar el país de la corrupción que la asfixia está todavía muy lejano, y de persistir la apatía ciudadana por alcanzarlo, muy poco o nada cambiará