Opinión

MIRANDO A TRAVÉS DEL OPTIMISMO

Psicóloga Miriam Florencia/ Guayaquil.

miriam_florencia@yahoo.com

No hay nada más desagradable que escuchar siempre de las personas frases como “no hay trabajo para nadie”, “la cosa está dura”, “apenas estoy subsistiendo”, “nada me sale bien”, “no me voy a recuperar nunca de esta situación” y en fin las personas que se expresan así siempre, solo están enviando un mensaje fatídico cuando en la vida no todo es negativo, todo depende de la perspectiva con que se vean las cosas.

Hay un adagio popular muy bueno que dice “si te tocó un limón, haz con él una limonada”, es decir a los momentos duros de la vida, o a las situaciones adversas que en ocasiones toca vivir, no hay que añadirle el peso de la negatividad, sino más bien decir, esto que estoy viviendo no tiene por qué terminar mal, y es allí cuando se debe empezar a analizar cuáles son los aspectos que se pueden rescatar de esa situación.

Si acaba de recibir una mala noticia, sea un diagnóstico fatal de alguna enfermedad, o  la muerte de un ser querido, o cualquier otra situación que golpee su vida en forma repentina,  no pretendo aconsejarle que  haga como si no le duele, por el contrario, exprese su duelo, su dolor de la manera que mejor le ayude, lo que trato de decirle es que no se quede con ese sin sabor, que verbalice  expresiones como  “todo va a estar bien”, “pediré a Dios que me de fuerza para seguir”, “aprenderé a vivir de una manera diferente”.

Como se podrá dar cuenta estas expresiones en ningún momento niegan su realidad, sino que el expresarlas ayudan a mirar la misma situación no como el final de su vida, sino como el inicio de una nueva forma de vivirla, ya que todo en la vida depende del cristal con que se lo mire.

Si usted ha estado expresando sin querer esas frases negativas, es hora ya de cambiar su forma de expresarse y de no dejarse desmoronar, sino llenarse de valor y fortaleza para hacer cambios en su vida que le ayuden a mejorar como persona y a empezar de una forma diferente.