Internacional

Miles de personas muestran su apoyo a los refugiados en una marcha en Tokio

Los temores se derivan de la idea de que los terroristas puedan hacerse pasar por refugiados para entrar en el país.

TOKIO. Unas 2.500 personas mostraron su apoyo a los refugiados que huyen de los conflictos bélicos en una marcha por el céntrico barrio de Shinjuku en Tokio tras los recientes ataques terroristas de París, informó el diario «Asahi».

«Bienvenidos refugiados» fue una de las consignas más entonadas por los manifestantes, que instaron al Gobierno a agilizar los procesos de acogida en un país en el que en 2014 sólo 11 de los 5.000 solicitantes adquirieron el estatus de refugiados, según los últimos datos del Ejecutivo.

Los asistentes mostraron su apoyo hacia los solicitantes de asilo en medio de un clima de preocupación por el sentimiento anti-refugiados que ha surgido dentro y fuera de Japón tras los ataques terroristas del 13 de noviembre en París que dejaron 130 muertos y cientos de heridos.

Los temores se derivan de la idea de que los terroristas puedan hacerse pasar por refugiados para entrar en el país.
Durante la concentración que tuvo lugar el domingo y a la que los asistentes acudieron para manifestarse en contra de cualquier forma de discriminación, también clamaron contra los prejuicios experimentados por la comunidad coreana residente en Japón, el colectivo LGTB y los discapacitados.

La manifestación formó parte de las denominadas «Marchas Democráticas de Tokio» que tienen lugar varias veces al año en la capital japonesa.

El movimiento surgió en 2013 para protestar contra los grupos que protagonizan discursos de odio dirigidos a los residentes de etnia coreana del barrio de Shin-Okubo, donde muchos de sus vecinos proceden del país vecino.

Las manifestaciones organizadas hasta la fecha se han centrado en diversos temas como el del pasado domingo, en el que los asistentes mostraron su rechazo a los temores sobre los refugiados.

«Detrás de la retórica energética que dice ‘No cederemos al terrorismo’, los refugiados podrían perder un lugar donde vivir», declaró al diario un trabajar de 42 años que se unió a la marcha. (Efe/La Nación)