Opinión

Mike Huckabee, el republicano que presume de ganar en casa a los Clinton

Raquel Godos

@Efe

El republicano Mike Huckabee volvió ayer al terreno de juego de la alta política al anunciar su candidatura a la Presidencia de Estados Unidos, y lo hizo desde su pueblo, la localidad de Hope (Arkansas) donde, como él mismo presume, llegó a ser gobernador pese a la herencia de “la maquinaria Clinton”.

Y es que Huckabee, el sexto de los conservadores en presentar oficialmente sus intenciones de ser el candidato republicano para llegar a la Casa Blanca en 2016, nació nueve años más tarde, pero en la misma ciudad que el expresidente Bill Clinton, y llegó a ser gobernador de su estado, como él, pese a la fuerte impronta del exmandatario.

El republicano, de 55 años, dio sus primeros pasos como candidato a un puesto público en 1992, cuando optó a un asiento en el Senado que nunca logró, y no fue sino hasta 1993 cuando ganó una elección especial para vicegobernador de Arkansas, antes de acabar sustituyendo al entonces gobernador demócrata Jim Tucker, condenado por fraude.

Huckabee fue reelegido en el cargo durante otros dos periodos, en 1998 y 2002, victorias con las que pretende avalar su fuerza contra la candidata favorita entre los demócratas, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

“Cada vez que me postulé para un cargo público en Arkansas me encontré frente a la maquinaria política de Bill Clinton que se había desarrollado durante 10 o 15 años antes de que yo ganara”, aseguró Huckabee en unas recientes declaraciones.

“Cada campaña me enfrenté a su maquinaria, a su dinero y, francamente, tanto Bill como Hillary Clinton volvieron e hicieron campaña personalmente en el estado con todos los rivales que he tenido”, agregó.

Con este argumento, y haciendo uso del evocador significado del nombre de su localidad, “esperanza”, el exgobernador de Arkansas ha decidido volver a intentar llegar a la Casa Blanca después de perder las primarias republicanas en 2008 contra el senador por Arizona John McCain, quien finalmente cayera derrotado frente a Barack Obama.

Su padre, de carácter muy estricto, trabajó como bombero y, en sus días de descanso, como mecánico, sin embargo Huckabee decidió dedicar su tiempo libre a la Iglesia bautista en la comenzó a involucrarse en la década de los 60 y donde desarrolló un gusto por la música que le llevó a aprender a tocar la guitarra con apenas 11 años.

Sus labores eclesiásticas también le formaron como orador, un aspecto en el que llegó a destacar desde adolescente y por el que incluso consiguió su primer trabajo a los 14 años como locutor de boletines informativos en una radio local.

De familia muy humilde y trabajadora, el ya candidato para la Presidencia de Estados Unidos se convirtió en el primero de su familia en lograr el graduado en educación secundaria y estudiar en la Universidad Bautista de Ouachita en Arkadelphia, también en Arkansas, de donde salió para ejercer como pastor de comunidad.

Con sus raíces sureñas y sus credenciales pastorales, Huckabee es uno de los candidatos favoritos de la derecha religiosa, comulgando con su oposición abierta al derecho al aborto y al matrimonio entre homosexuales, y logra simpatías de la derecha más social en los temas relativos al empleo.

Aunque en 2008 se quedó a las puertas de la nominación frente a McCain, esta vez lo tendrá más complicado al enfrentarse a un gran número de correligionarios en las primarias, que además cuentan con gran financiación, sin embargo, ninguno de ellos puede presumir, como él lo hace, de haber sobrevivido políticamente a un huracán Clinton.

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