Ciencia

Microsoft y ThyssenKrupp digitalizarán los ascensores y los conectarán a la nube desde España

La industria de los ascensores se está volviendo digital, abriendo una puerta a nuevos servicios y posibilidades en la movilidad urbana.

ESPAÑA. Prácticamente todos hacemos el mismo gesto todos los días, presionamos un botón, y esperamos a que el ascensor nos lleve al piso indicado. Pero, nadie ve este transporte de personas como un ejemplo de alta tecnología, aunque sea el sistema que más personas mueve del mundo, nada menos que 1.000 millones cada día. Número que irá aumentando, ya que actualmente, se estima que el 50% de los habitantes del planeta vivimos en un entorno urbano de algún tipo, pero se prevé que en el 2050 alcance el 75%. Algo que obliga a la planificación urbana a crecer en altura, planteando nuevos retos, tanto sociales como tecnológicos. Precisamente, fue el ascensor y las estructuras metálicas, los que hicieron posibles los rascacielos que adornan hoy en día nuestras ciudades.

Sorprenderá a muchos que España representa la punta de lanza de innovación desplazamiento urbano del mundo, más concrequetamente, en Gijón, el centro de investigación y desarrollo de la empresa alemana Thyssenkrupp Elevator. Este centro es, por ejemplo, el responsable del sistema de ascensores de uno de los edificios más emblemáticos del mundo, el One World Trade Center de Nueva York. Los más rápidos existentes en los países occidentales, capaces de elevarse a 36km/h y descender a 10m/s.

Pero todavía hay mucho espacio para la mejora. Cada año se quedan atrapadas en un ascensor unas 18.000 personas sólo en Alemania, y en la ciudad de Nueva York se pierde el equivalente en tiempo a 16,5 años cada 365 días, esperando a que llegue el ascensor. La eficiencia y la efectividad están lejos de alcanzar su nivel óptimo.

La solución pasa por el internet de las cosas, por convertir todos los ascensores del mundo en objetos conectados a la nube. Así utilizando MAX y la ayuda de Microsoft, Thyssenkrupp traerá sus ascensores al siglo XXI, recogiendo todos los datos de los sensores de sus productos y analizados posteriormente. En un principio, estos datos, se utilizarán para crear un servicio de mantenimiento proactivo y no reactivo, es decir, reparar los ascensores antes de que se estropeen y se queden fuera de servicio. Por ejemplo, si las puertas están produciendo un exceso sonoro, los datos almacenados en los servidores de Microsoft, podrían indicar que es necesario cambiar un componente, antes de que éste deje de funcionar. Sólo con MAX, se conseguirá reducir a la mitad el tiempo de espera de un ascensor, al aumentar su disponibilidad reduciendo averías.

En palabras de Javier Sesma, director general del centro global de innovación de ThyssenKrupp Elevator en Gijón, “no podemos prever qué podemos obtener de esos datos, las posibilidades son infinitas, el primer paso es obtenerlos”.

El objetivo de Thyssenkrupp es que, en 18 meses, el 20% de los ascensores lleven incorporada esta tecnología. La instalación depende de cada paso, además de la infraestructura del edificio, pero sólo se necesitan 12 minutos para llevarla acabo, y mejorar el mantenimiento, y por lo tanto el rendimiento de los ascensores de cualquier lugar. La industria de los ascensores se está volviendo digital, abriendo una puerta a nuevos servicios y posibilidades en la movilidad urbana. (Internet/La Nación)