Opinión

  MI VOTO EN LA CONSULTA Y REFERENDUN

Lilian Alarcón/ Portoviejo-Manabí.

 

 

La democracia es el cimiento de nuestra sociedad, y el ejercicio consiente del voto es la piedra angular que la sostiene. Este próximo domingo 21 de abril, los ecuatorianos iremos a las urnas para responder a 11 preguntas planteadas por el gobierno actual que abordan temas relacionados con seguridad, lucha contra la corrupción, arbitrajes internacionales y una modalidad de contratación de empleados.

Es trascendental conocer que la papeleta tiene dos bloques, uno concerniente a las preguntas de referéndum y otro a las de la consulta popular. En la consulta popular se tratan tema de interés nacional, incluidas reformas legales. El Gobierno optó por seis de este tipo de preguntas, todas relacionadas a los temas de seguridad y corrupción. Mientras que el referendo se utiliza para reformas constitucionales, que no alteren la estructura fundamental del Estado, que no establezcan restricciones a los derechos y garantías o transformaciones al carácter de reforma de la Constitución.

Es necesario que responsablemente nos comprometamos a ejercer el derecho al voto con plena conciencia de su importancia y repercusión. Por lo que es vital que exponga las razones fundamentales por las cuales considero plausible participar en este proceso democrático:

El contexto político y social actual está marcado por dificultades y desafíos significativos como arcas vacías del estado, desempleo notorio, inseguridad marcada por las bandas delincuenciales y de narcotráfico que se han tomado el país y que ha recrudecido en los últimos días; esta escalada requiere procedimientos efectivos y decisiones encaminadas a su solución. Entonces, la participación en este proceso democrático es esencial para asegurar que nuestras voces sean escuchadas y se tomen medidas que beneficien a toda la sociedad.

La aportación en el proceso, reitero, es una manifestación de responsabilidad cívica y compromiso con el bienestar común. Al votar, estoy asumiendo un rol activo en la toma de decisiones que a mí me afectan, a mí familia, a mi comunidad y a las generaciones futuras. Mi voto es mi voz, y es mi compromiso utilizarla para salvaguardar mi entorno y contribuir al progreso de la sociedad.

En síntesis, votar en la consulta de este domingo 21, más que un acto cívico; es un acto patriótico de defensa, protección y compromiso con la libertad, seguridad y la democracia del país. Participar activamente en este proceso electoral, nos permite ejercer nuestro derecho fundamental de expresar nuestras opiniones y contribuir al cambio con seguridad de nuestra sociedad. Por estas razones, responderé SI a las 11 preguntas con convicción y determinación en la consulta de abril 21 de 2024.