Internacional

México, el país más peligroso de Occidente para ser sacerdote

Organizaciones católicas contabilizan hasta 66 atentados contra el clero católico desde 1990

MÉXICO. México es el país más peligroso del mundo occidental para ejercer el sacerdocio, según el último informe de religiosos asesinados elaborado por el Centro Católico Multimedial (CCM), un medio de comunicación cristiano que opera desde 2007 en el país azteca y que mantiene estrechos vínculos de colaboración con la Arquidiócesis de México.

Con 66 atentados contra sacerdotes católicos registrados desde 1990, México es de acuerdo con este informe el país donde más riesgo corre la vida de los miembros del clero, un deshonroso puesto que el país ocupa por noveno año consecutivo, de acuerdo con los datos proporcionados por el CCM. «Sesenta son crímenes arteros, dos corresponden a sacerdotes que siguen en calidad de desaparecidos y dos a secuestros frustrados», indica el medio.

En lo que va de 2017 son tres los clérigos que han sido asesinados en México. El último de los crímenes se produjo a inicios de julio, cuando el padre Luis López Villa fue asesinado por unos delincuentes que entraron a robar en una iglesia situada en un pequeño municipio del Estado de México, probablemente la entidad federativa más peligrosa de la República.

Además, la violencia contra el clero de la Iglesia Católica se ha acelerado durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, que arrancó a finales de 2012 y que termina en 2018. En total, el CCM contabiliza ya 18 homicidios de sacerdotes durante este sexenio, una tasa que supera a la registrada en el Gobierno del anterior presidente Felipe Calderón (2006-2012), cuando se contabilizaron hasta 17 eclesiásticos asesinados.

La ola de violencia que vive México en 2017, tras un primer semestre en el que se han registrado 12.155 homicidios según la organización civil Semáforo Delictivo, el peor saldo criminal desde que se empezaron a contabilizar las cifras en 1997, también está impactando a la amplia comunidad eclesiástica que desempeña su función en el segundo país del mundo con mayor número de católicos -después de Brasil- con unos 100 millones de fieles.

Justo en la madrugada del martes 25 de julio se registró la detonación de una bomba en la puerta de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Afortunadamente, la onda expansiva tan sólo produjo daños materiales en la puerta y no hubo ninguna persona herida. «La sede de la Conferencia Episcopal Mexicana ha sufrido un atentado con bomba molotov de 3 cilindros. Creo que eso refleja la situación de México», dijo tras lo ocurrido el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Mons. Ramón Castro, publicó en su cuenta de Twitter en la que además publicó el vídeo de la explosión. (ABC/LA NACIÓN)