Opinión

Metida de mano

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

Hay diferentes formas de meter la mano en el bolsillo de las personas o de las instituciones.

En la transportación pública, en los buses, sean estos urbanos o interprovinciales, los usuarios son desvalijados de sus pertenencias por parte de la delincuencia metiendo la mano en los bolsillos o asaltándolos en las carreteras.

A nivel de las instituciones o compañías la metida de mano es el resultado de ofertas de entrega de bienes muebles o inmuebles donde el incumplimiento se convierte en estafa y los promotores salen volando con el santo y la limosna.

Con la revolución la metida de mano es en la justicia, algo conocido por todo el país.  No hay causa donde el gobierno sea parte de un juicio y que el juez falle en su contra. La justicia está secuestrada y en poder de personas cuyo conocimiento deja mucho que desear.

La situación económica de los ecuatorianos es cada día más difícil. Las consecuencias de acuerdo al gobierno y sus sabios es la baja del precio del petróleo, la revalorización del dólar, los efectos del terremoto, la oposición, etc.; una mentira que ya nadie logra digerir y que el pueblo hace rato que no la traga.

La falta de empleo en el país se multiplica. La informalidad crece y los revolucionarios se inventan nuevas formas de calificar el desempleo.

 Las ventas bajan considerablemente lo que implica una menor producción en el sector industrial y comercial.

Las trabas impuestas a la economía como la Salvaguardias; el incremento del impuesto al valor agregado IVA; el anticipo al Impuesto a la Renta, etc., son las principales causas del descalabro.

 Mientras los genios de las finanzas se inventan medidas que buscan incentivar las inversiones y ofrecen revisar las partidas arancelarias que afectan a los sectores productivos, el deterioro económico sigue aumentando. Las supuestas soluciones son inconsultas y sin consensos, típico de la forma de manejar la economía por los socialistas del Siglo XXL.

Se ha metido la mano en los bolsillos del pueblo para financiar obras faraónicas y sueldos de la burocracia. Se sacrifica al sector privado generador de la producción y el empleo, pero la burocracia no se reduce. Las recomendaciones del FMI son desechadas y calificadas como risibles.

La confrontación con las FF. AA tiene como fin el meter la mano en la institución. Se busca la división entre los diferentes niveles jerárquicos, para diezmar el régimen disciplinario. Se busca el sometimiento de las Fuerzas Armadas como paso previo a su destrucción.

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