Internacional

Merkel promete proteger a judíos y musulmanes alemanes del extremismo

Merkel es criticada por algunos dentro de las propias filas de los Demócrata Cristianos por su vehemente defensa de los 4 millones de musulmanes en Alemania.

BERLÍN. La canciller Angela Merkel prometió proteger a los judíos y musulmanes que viven en Alemania del prejuicio, diciendo que una democracia dinámica era la mejor manera de combatir el tipo de violencia extremista que golpeó a Francia la semana pasada.

Merkel, una incondicional aliada de Israel y defensora de la renaciente comunidad judía en Alemania, ha respondido con un inusual vigor al surgimiento de un movimiento antiislámico local en Alemania y a los ataques de islamistas radicales en París que dejaron 17 muertos.

Diciendo que el islamismo extremista y el antisemitismo “con frecuencia van de la mano”, la canciller afirmó ante la Cámara Baja del Parlamento que cristianos, judíos y musulmanes tenían un lugar en Alemania.

Reiterando sus declaraciones del lunes de que el “Islam pertenece a Alemania”, Merkel dijo: “La vida judía nos pertenece”.

“Perseguiremos judicialmente los crímenes antisemitas por todos los medios legales posibles”, dijo la canciller durante un debate sobre los ataques en París.

“Y los ataques contra mezquitas serán procesados rigurosamente, porque no seremos divididos por aquellos que usan el terrorismo islamista para proyectar sospechas sobre todos los musulmanes en Alemania”, agregó.

“Como canciller protegeré a los musulmanes en nuestro país. Todos en este Parlamento harán eso”, dijo.

Un sondeo realizado antes de los ataques en París mostró que el 57 por ciento de los no musulmanes en Alemania se sentían amenazados por el Islam. Pero Merkel dijo que los musulmanes respetuosos de la ley necesitaban protección de “predicadores de odio” y grupos como Estado Islámico que intentaban radicalizarlos.

Su Gobierno está reforzando las leyes para prevenir el reclutamiento y financiamiento de yihadistas y quiere facilitar el uso de información sobre llamadas telefónicas y listas de pasajeros de las aerolíneas para luchar contra el extremismo. (Reuters/ La Nación)