Economía

Merizalde: Debemos pensar todos globalmente

Merizalde, que representa al miembro más pequeño de la OPEP, participó el miércoles y jueves en un seminario del cártel en Viena.

VIENE. Pedro Merizalde, ministro de Hidrocarburos, quien participa en Viena, Austria del VI Seminario Internacional de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pidió ayer un precio “razonable” para el crudo.

En declaraciones a la prensa, el funcionario deseó unos precios más estables, para que los Estados y las industrias puedan planificarse mejor. Y dejó ver que a Ecuador no le satisfacen los precios actuales, en torno a los $60.

“Eso es lo que debemos pensar todos globalmente, que los precios tendrían que ser razonables (…) para que nosotros podamos planificar a largo plazo en nuestros países, por ejemplo en educación, salud, caminos y todo lo que necesitamos”, explicó Merizalde.

Respecto a los proyectos en el sector petrolero ecuatoriano, el ministro ecuatoriano señaló, que “a finales de 2015 el país contará con los resultados de un estudio de prospección geológica satelital, que permitirá determinar la existencia de más reservas en el país”. Con esta información se promoverá el desarrollo de nuevos proyectos petroleros en el país.

Además, durante el VI Seminario Internacional sobre Petróleo de la OPEP, Merizalde dijo que ha recibido, al igual que sus homólogos del cartel, una carta de Irán pidiendo que esa aspiración sea tratada hoy en la 167 conferencia ministerial de la OPEP, la primera reunión ordinaria de este año.

Negó que la solicitud incluya la petición de volver al sistema de cuotas nacionales que está ahora formalmente suspendido, si bien, según supo Efe, internamente los responsables del grupo se ponen de acuerdo de cómo reparten entre sí la cantidad de producción conjunta vigente, de 30 millones de barriles diarios (mbd).

“Lo que dice Irán es que quiere volver a producir lo que producía antes” de la imposición de las sanciones sobre las finanzas internacionales y sus exportaciones de crudo, que han reducido tanto el nivel de bombeo como el de las inversiones en su sector petrolífero, precisó Merizalde.

A casi un mes del fin del plazo para un acuerdo entre Teherán y las principales potencias occidentales sobre el programa nuclear iraní, ayer se reanudaron en Viena las negociaciones a nivel técnico para superar los puntos de conflicto pendientes y avanzar en el texto final del pacto que deberá poner fin a trece años de conflicto.

Mientras, en los pasillos del seminario de la OPEP se habla ya de cómo afectará a los precios del crudo y a las relaciones internas de la organización petrolera el previsible aumento de los suministros iraníes.

Según las cifras citadas en último informe de la OPEP, en abril Irán bombeó unos 2,82 mbd. Teherán ha dado a entender que está preparado para producir cerca de 1 mbd más, un nivel que muchos expertos consideran exagerado.

Merizalde confirmó que este tema formará parte de la agenda de la reunión de hoy.

Por otro lado, el ministro ecuatoriano declinó estimar cuál es la cotización del barril de petróleo más deseable para su país, al recordar que la norma es que cada vendedor aspire al mejor ingreso posible y por tanto al precio más alto alcanzable, pero que no tiene más remedio que aceptar el que se forma en el mercado.

En su opinión, el abaratamiento del crudo no debería “detener” las inversiones en el sector, sino “privilegiar o seleccionar de una manera inteligente” hacia dónde desviarlas.

Es decir, en el caso del sector petrolero, con un precio en torno a los 60 dólares por barril, las inversiones siguen siendo válidas para el crudo barato de producir, frente a los más caros, como el de esquisto, las arenas bituminosas o el de explotación en el mar profundo.

Tampoco quiso avanzar nada respecto al resultado de la conferencia de la OPEP de mañana y se limitó a decir: “Esperemos a ver qué pasa. No es bueno adelantarse a algo”.

Destacó la importancia de superar este periodo de incertidumbre y gran volatilidad y lograr un mercado estable y “razonable”, con unos precios que permitan hacer planes a largo plazo, tanto por parte de los productores como de los consumidores de energía. (Efe/Red. La Nación)