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Menos hoteles y más campamentos para el Mundial de Rusia

En el 2010, cuando ganó la organización del mayor evento del fútbol, Rusia prometió 100.000 habitaciones para los hinchas visitantes, superando las 60.000 requeridas por la FIFA.

MOSCÚ. Los hinchas de fútbol en el Mundial del 2018 podrían encontrarse durmiendo en barcos o armando carpas en campamentos de verano de la era soviética, debido a que Rusia está frenando los gastos para el torneo recortando el número de hoteles.

En el 2010, cuando ganó la organización del mayor evento del fútbol, Rusia prometió 100.000 habitaciones para los hinchas visitantes, superando las 60.000 requeridas por la FIFA.

Desde entonces, una recesión, que empeoró por la caída de los precios del petróleo y las sanciones de Occidente por el rol de Moscú en la crisis ucraniana, forzó a Rusia a recortar sus ambiciones.

En abril, el Gobierno canceló planes para construir 25 hoteles y así ahorrar 27.000 millones de rublos ($475 millones) y el mes pasado redujo su límite total de gasto para el torneo a 631.500 millones de rublos, recortando 30.000 millones en alojamiento.

Una fuente cercana al comité organizador dijo que los planificadores tenían pocas opciones para reducir costos y habían discutido el uso de botes para brindar camas temporales en ciudades sede que estén cerca de un río o la costa.

«No se puede recortar el estadio, no se puede recortar las canchas de entrenamiento, pero cuando hay 20-30 hoteles claro que existe flexibilidad», dijo la fuente.

Pero advirtió que recortar el número de hoteles podría hacer que los hinchas deban viajar miles de kilómetros al regreso de un partido. El Mundial se disputará en 11 ciudades, desde Kaliningrado en el mar Báltico hasta Ekaterimburgo, 1.700 kilómetros al este de Moscú donde Europa se encuentra con Asia.

Los organizadores en Nizhni Nóvgord, una ciudad sede a unos 400 kilómetros al este de Moscú, planean permitir a los hinchas hospedarse en dormitorios universitarios vacíos y dicen que los recortes de presupuesto no disminuirán la oferta de alojamiento.

«Un legado de la Unión Soviética son los campamentos Pionero, utilizados por niños en verano», dijo Maxim Podovinnikov, viceministro de comercio e industria de la región, refiriéndose al movimiento juvenil en el que niños y niñas fueron criados para reverenciar a Lenin y convertirse en buenos comunistas.

«En el bosque, cerca de ríos, lagos y áreas con agua, lugares hermosos. Esos lugares están disponibles», agregó. Hay señales de que los operadores privados son reacios a invertir en el mercado hotelero del país.

Andrey Yakunin, socio fundador de la firma de consultoría de inversión VIY Management que tiene inversiones en cadenas hoteleras de lujo y regionales en Rusia, dijo que las altas tasas de interés hacían inviable la construcción de hoteles específicamente para el Mundial.

«En cualquier parte del mundo que hubo un evento deportivo grande donde la infraestructura de alojamiento se desarrolló para que se pagara en dos semanas, fue un fracaso», dijo Yakunin a Reuters.

El número de turistas que llegó a Rusia desde los 45 principales países de origen cayó en un 10 por ciento en los primeros tres meses del año, contra el mismo período del año anterior, según la Agencia Federal de Turismo del país. El gasto del consumidor también se ha visto afectado por la recesión.

«Si uno cree que hay un mercado, (el Mundial) es la frutilla de la torta», dijo Yakunin. «Se cobrarán precios exorbitantes, habrá capacidad repleta. Pero no se pagará ese hotel en dos semanas», sentenció. (Reuters/ La Nación)