Economía

Menos del 4% de lo que se recauda en peajes va a mantenimiento de carreteras en Pichincha

Los tres peajes manejados por la Prefectura de Pichincha generaron más de $22 millones de ingresos entre 2020 y 2021. El mal estado de las vías es una queja de los usuarios.

En 2020, por el cobro de peajes en las carreteras Alóag-Santo Domingo, Rumiñahui e Intervalles se generaron ingresos por $12’709.792,10. En 2021, esos ingresos subieron a $13’519.127,14.

Así, en los últimos dos años, se recaudaron más de $26 millones de todos los usuarios, tanto ciudadanos como transportistas. Sin embargo, según información proporcionada por la Prefectura de Pichincha, apenas el 3,77% de esos recursos se destinó efectivamente al mantenimiento de esas vías.

Para esos fines, se gastaron $456.319,85 en 2020; y $532.963,19 en 2021. En otras palabras, un total de $989.283,04 fueron a mejorar el estado de una infraestructura vial que acumula quejas todos los días.

Esas quejas se han convertido incluso en medidas de hecho. El 18 de enero de 2022, por ejemplo, un grupo de transportistas pesados bloqueó el paso de vehículos en la Alóag – Unión del Toachi, en el peaje del kilómetro 56, en protesta por las malas condiciones que presenta la vía.

Esa medida de hecho solo fue la última manifestación de un descontento que se hizo evidente en los últimos feriados de Navidad y Fin de Año, en donde conductores particulares, transportistas de buses interprovinciales, camiones y comerciantes denunciaron baches, desniveles, piedras sueltas, tramos con asfalto destruido y falta de iluminación y señalética.

¿A dónde va la mayoría de los recursos de los peajes?
De acuerdo con información de la misma Prefectura de Pichincha, de los más de $26 millones recaudados por peajes en los últimos dos años, $11,92 millones se destinaron al pago de una deuda con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Esa deuda está ligada a la fase I y II de un programa vial para el Valle de los Chillos.

Otros $11,41 millones se fueron en el pago del rendimiento financiero de un contrato firmado en 2007. Ese contrato tiene que ver con la cuestionada ampliación a cuatro carriles de la Alóag- Santo Domingo.

Finalmente, $1,91 millones más se gastaron en el pago de los servicios administrativos a la empresa fiduciaria del peaje Alóag-Santo Domingo.

Se pagan otras deudas
Durante una comparecencia ante la Comisión de Transparencia, Participación Ciudadana y Control Social de la Asamblea, durante el 14 de enero 2022, la prefecta Paola Pabón aseguró que todo lo que se recauda en el peaje de la Alóag- Santo Domingo se va a cubrir las obligaciones pendientes del contrato que se firmó en 2007.

“Recién a diciembre de este año se estaría cubriendo el costo de ese contrato. Entonces, usted tiene 72,5 km que en este momento no tiene financiamiento. En este momento, estamos con un peaje de $1 para una vía que supuestamente se iba a financiar con $4. Y con una deuda de $17,7 millones de un contrato del 2007”, dijo.

Según Pabón, el mejoramiento de esa vía depende de que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas le dé a la Prefectura una respuesta sobre las alternativas que se presentaron para aumentar los ingresos.

Pabón aseguró que, en el caso del aumento del peaje, que es una de las principales alternativas, el compromiso es que se cobrará siempre y cuando se haya bacheado la vía. “Soy enemiga de cobrar sin mejorar”, puntualizó.

El ministro de Obras Públicas, Marcelo Cabrera, se comprometió a responder, en el menor tiempo posible, sobre los pedidos.

Las otras vías tampoco están en buenas condiciones
Durante 2021 se anunciaron arreglos en tramos de la vía intervalles, pero las quejas continúan sobre el mal estado. Incluso, usuarios regulares aseguraron que las intervenciones que se han hecho son de pésima calidad.

Andrés Contreras, por ejemplo, cuestionó que en obras de un par kilómetro se demoran meses sin buenos resultados. “Si por dos kilómetros en la intervalles ya van como tres meses. Cierran de 8 de la mañana a 5 de la tarde y todavía está en veremos”, acotó.

De acuerdo con la Prefectura de Pichincha, dentro del plan de inversiones del año pasado, alrededor de $39.69 millones se destinaron a infraestructura y vialidad. Eso representa el 51% de un total de más de $77 millones gastados en ese plan.

Sin embargo, Roberto Morillo, constructor y planificador urbano, esa cantidad de recursos no se ve reflejado en obras nuevas, y mucho menos en el mejoramiento de las existentes.

“La provincia lleva varios periodos sin un buen manejo. La infraestructura, en todos los ámbitos, está deteriorada”, concluyó. (JS)

 

 

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