Opinión

¡Mejores noticias!

Jorge A. Gallardo Moscoso/Guayaquil.

 

Hoy los temas truculentos se abordan en los noticieros de radio y televisión, son titulados con espectacularidad y detallados en los medios escritos, y durante las 24 horas del día son virales los 365 días del año en las redes sociales. Por ahora, y hasta que el gobierno (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) no tome al “toro por los cuernos” y adopte las medidas que le corresponden y que las exige la población, imposible cambiar esa realidad del menú informativo.

Mi trabajo en los medios, mi ejercicio periodístico ininterrumpido de casi 42 años; mi absoluta convicción de que es inviable el sistema democrático sin libertades de pensamiento, expresión y opinión, me dan la certeza de que la existencia de la prensa, en todas sus formas, es imprescindible. Todo aquello, sin embargo, al tiempo de hacer mea culpa personal, me permite hacer crítica constructiva y a eso apunta, precisamente, este comentario.

Sin perjuicio de trasmitir todo lo que se considere importante para el conocimiento ciudadano, he notado que cada vez los noticieros marginan o minimizan hechos que, sin duda, son trascendentes, tal es el caso, sólo como brevísimos ejemplos, de una presentación artística-cultural, los servicios sociales que nacen de personas o entidades particulares, los éxitos estudiantiles y deportivos, los avances tecnológicos, los descubrimientos científicos y tantas otras cosas más, entre ellas lo que sucede con el papa Francisco, que no recibe el espacio y el tiempo que se da a Biden o Xi Jimping, Putin o Zelenski, Netanyahu o el grupo Hamas.

Hace poco el Santo Padre cumplió 87 años y ha pedido que sigan rezando por él, tanto más que de muy buen humor dice que “la vejez no se maquilla, no viene sola”, aunque por ahora no piensa renunciar a sus funciones como lo hizo Benedicto XVI, de quien admira “la valentía cuando se dio cuenta que no podía y prefirió decir basta. A mí me hace bien eso como ejemplo y pido al Señor decir basta, en algún momento, pero cuando Él quiera”.

Durante una entrevista concedida a la periodista mexicana Valentina Alazraki, dijo que quiere visitar este año Bélgica, la Polinesia y Argentina, su país, gobernado por Javier Milei que lo ha censurado, pero que Francisco lo atribuye a que “en la campaña electoral se dicen cosas en broma, para crear un poco de atención”. Revela, también, que está preparándose para el final y no quiere ser enterrado en las grutas de la Basílica de San Pedro, como el resto de pontífices, sino en Santa María Mayor, en Roma, por su gran devoción a la Virgen.

Verdaderamente que este tipo de noticias merecen mejor atención de los medios. ¿O no?