Ciencia

Por qué el matrimonio influye en la presión arterial

¿Una mala pareja puede, literalmente, romper el corazón? El cónyuge tiene mucho que ver en la salud; desde el peso hasta en la recuperación de una enfermedad

EE.UU.¿Puede un mal matrimonio literalmente romper el corazón? O al revés, ¿un buen matrimonio puede repararlo? Cada vez más, los investigadores relacionan la salud cardíaca con la felicidad en una relación.

Diversos científicos han demostrado que las personas casadas tienden a vivir más tiempo y a ser más saludables que sus pares solteros. Y las razones no son un misterio: las personas casadas tienen más probabilidades de tener a alguien que los ‘vigile’ y que pueda advertir si están enfermos y hasta acompañarlos en caso de una emergencia.

Pero una nueva investigación sugirió que el beneficio no es simplemente tener a alguien cerca para llamar al 911 en caso de emergencia, sino que la calidad de la unión marca una diferencia también.

Un estudio de 2015 realizado por la Universidad de Michigan siguió a más de 1.300 parejas de más de seis años de relación y encontró que los ‘malos matrimonios’ pueden afectar la salud del corazón.

Cuando una mujer está estresada, según la investigación, la presión arterial sistólica de su marido tiende a subir. Además, si los cónyuges piensan que el matrimonio no va bien, la presión arterial del marido aumenta aún más. El efecto fue diferente para las esposas: sus lecturas de presión arterial fueron mayores si la relación iba mal. Pero si sus maridos estaban reportando más estrés, la presión arterial de ellas tendió a disminuir.

¿Por qué esta relación inversa? «Los maridos suelen depender del apoyo de sus cónyuges, pero cuando ellas están experimentando altos niveles de estrés, no pueden proporcionarlo», dijo el informe.

Las esposas, por el contrario, encuentran ese apoyo a través de una red más amplia de fuentes, señalaron los investigadores, por lo que si su cónyuge es incapaz de ofrecerles auxilio, tienen más lugares a donde acudir.

Una parte de los investigadores también observó a los matrimonios que no son ni ‘tan felices’ ni tan infelices, sino que están en algún punto intermedio. Un estudio realizado en la Universidad Brigham Young encontró que las personas cuyos matrimonios eran ambivalentes, es decir, con una cantidad significativa de interacción negativa, así como positiva, su presión arterial fue más alta que quienes confesaron que sus matrimonios eran muy gratificantes.

Y peor aún, las confrontaciones de pareja llevaron a que lo ‘positivo’ no cuente. La carga negativa tiene más peso.

Expertos dicen que un matrimonio feliz es posible siempre aceptando las crisis del paso de los años

Así que, un buen matrimonio resulta beneficioso para el corazón, pero se debe trabajar duro. Otro estudio encontró que los cónyuges que pelearon más tuvieron las arterias carótidas más gruesas. No está claro qué fue primero, si las peleas duras o el engrosamiento.

Recuperarse de un ataque al corazón

Los casados sobreviven con más frecuencia a un ataque al corazón que las personas solteras, y de hecho, se recuperan mejor también.

Investigadores de la Universidad de Pennsylvania encontraron que los cónyuges que se sometieron a una cirugía cardíaca grave tuvieron una mejor recuperación funcional dentro de los dos años que los pacientes que estaban divorciados, separados o viudos. Eso significa que fueron capaces de vestirse, bañarse o ir al baño por su cuenta.

De hecho, aquellos que estuvieron casados pero ya no, presentaron un 40% más de probabilidades de morir o desarrollar una nueva incapacidad funcional en los dos primeros años después de la cirugía que aquellos con un cónyuge en el hogar.

Los investigadores no pueden precisar si los resultados se deben a que las personas menos saludables son más propensas a ser solteras o si los cónyuges hacen una gran diferencia en la rehabilitación. De cualquier manera, el estado civil importa a la hora de una emergencia. (INFOBAE)