Opinión

Más que el gobierno, el Ecuador perdió y ganó en el referéndum.

Ab. Jaime Vernaza Trujillo/Guayaquil

 

Las preguntas de la CONSULTA aceptadas por el pueblo no tienen fecha de aplicación porque requieren de proyectos de ley enviados por el ejecutivo para que la asamblea los tramite en 6 meses, sin indicar qué pasa si no lo hace o si la asamblea no acepta las condiciones del proyecto enviado por el presidente.

Vendría un veto parcial o total, lo que significa que no se sabría cuándo exactamente entrarían a regir las nuevas normas.

La bandera ha de estar hasta las marimbas timbas de tanto saludo inoficioso que le hacen.

En las preguntas del REFERENDUM, las más sustanciales fueron negadas.

1.- Arbitraje internacional, que hubiera permitido importante inversión extranjera.

2.- Trabajo por horas, que hubiera creado más fuentes de trabajo para ciudadanos que requieren esa oportunidad laboral.

Importante el tema de la expatriación y el cumplimiento de la pena en cárcel para ciertos delitos.

Las penas más severas no solucionan nada.

Los jueces constitucionales serían una buena respuesta a la ignorancia y falta de probidad generalizada de los jueces, pero de nada serviría si el consejo de la judicatura es el encargado de escogerlos pues ya sabemos en qué terminaría.

La política todo lo corrompe.

La implementación de las normas aprobadas por el pueblo tomará el tiempo necesario para que los políticos las tergiversen y las acomoden a su beneficio y no al del país.

Será un nueva burla al pueblo masoquista, ignorante e indigno que todo lo perdona, cuya aspiración al progreso radica en el  esfuerzo y dinero ajenos.

No debería consultárselo hasta que adquiera cultura cívica, deje de exigir bonos en vez de fuentes de trabajo, no se venda por una camiseta o una promesa que sabe será incumplida, marche por un sánduche y unos dolaritos a favor de quien sea y se dé cuenta que sin dignidad no se es libre.

Un pueblo con dignidad somete a los políticos que lo traicionan.

Saben que tengo la razón en mis dichos, pues somos miles de miles los que compartimos esta penosa realidad, pero pocos la exponemos, aunque sea un grito en el desierto.

Algo se avanzó si se implementa.