Actualidad

Más de media tonelada de droga incautada en Azuay fue destruida

La incineración del alcaloide se realizó en los hornos que superan temperaturas de 1000 grados centígrados

AZUAY. Uniformados de la Jefatura Antinarcóticos Subzona Azuay, junto con funcionarios de la Secretaría Técnica de Drogas (Seted), la mañana y tarde de este viernes 10 de febrero, trasladaron y destruyeron un aproximado de 600 kg de sustancias sujetas a fiscalización.

La incineración del alcaloide se realizó en los hornos que superan temperaturas de 1000 grados centígrados, pertenecientes a la empresa Guapan, en Azogues. Desde tempranas horas de la mañana, comandos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y Grupo de Operaciones Especiales (GOE) llegaron hasta las instalaciones de la unidad Antinarcóticos para realizar el resguardo de seguridad al camión que transportó el alcaloide desde las bodegas de la Seted.

La droga, que registró un peso de más de 600 kg, fue incautada en diferentes procedimientos policiales desarrollados en toda la provincia entre finales del año 2015 y todo el 2016. El encargado de Antinarcóticos para este procedimiento indicó que las sustancias destruidas corresponden en su mayoría a clorhidrato, base de cocaína y marihuana.

Recalcó que se siguió el protocolo establecido por la Ley, desde la realización de las pruebas preliminares de campo, el cuidado del alcaloide mediante cadena de custodia, hasta recibir la autorización de las autoridades competentes para su destrucción.

Destrucción

Las sustancias fueron debidamente colocadas y registradas con número de caso. Además del personal uniformado y funcionarios de la Seted, llegaron varios jueces y secretarios de la Función Judicial del Azuay para validar la correcta destrucción, realizando un segundo pesaje de las sustancias.

Pamela Vásquez, analista de control de sustancias estupefacientes de la Seted, informó que el procedimiento de destrucción se hizo por incineración mediante quema controlada bajo las regulaciones establecidas por el Ministerio del Ambiente.

Una vez concluido el pesaje final y verificación de datos, personal con trajes especializados de la empresa guió a los uniformados y funcionarios hasta los hornos. Todo el proceso duró alrededor de siete horas. (Ministerio de Interior/LA NACIÓN)