Marco Flores: “Ecuador va a subejecutar el presupuesto del 2025”
El economista Marco Flores alerta que el Gobierno no podrá cumplir la ejecución del Presupuesto 2025. Además, anticipa que enfrentará un cierre de año con más deuda, atrasos y déficit creciente.
“El MEF no tiene los recursos”
Hasta agosto de 2025, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había ejecutado USD 17.860 millones. Esto de un Presupuesto General del Estado (PGE) que asciende a USD 40.900 millones, dice Flores.
En los últimos cuatro meses del año el Gobierno debería ejecutar USD 23.040 millones adicionales, algo que el economista Marco Flores considera imposible sin recurrir a nuevas fuentes de financiamiento.
Como el Ministerio de Economía y Finanzas no tiene todos esos recursos, va a subejecutar el presupuesto, dice flores. Además, considera que va a incrementar la deuda pública, ampliar los atrasos en los pagos o aumentar el déficit fiscal. Seguramente ocurrirá una combinación de las cuatro cosas, explicó Flores.
Así las cosas, el exministro advierte que este panorama no solo tiene consecuencias financieras, sino también sociales y estructurales.
Un Presupuesto que destruye la inversión del Gobierno Central destruye la calidad y oportunidad de todos los servicios públicos. Pero, según Flores, también destruye la posibilidad de estructurar un crecimiento y empleo sostenidos.
El déficit se quintuplica en Ecuador
Los datos del propio MEF confirman el diagnóstico. El resultado global del presupuesto —la diferencia entre ingresos y gastos— pasó de un déficit de USD 406 millones en 2024 a USD 2.221 millones en 2025, lo que representa un incremento del 447 %.
En otras palabras, el Estado ha gastado más de lo que recauda, y lo hace en un contexto de menores ingresos petroleros y creciente presión del gasto corriente.
Ingresos de Ecuador estancados, petróleo en caída
Por otra parte, los ingresos totales del Estado entre enero y agosto fueron de USD 15.638 millones, apenas un 1 % menos que en el mismo periodo de 2024. Sin embargo, los ingresos petroleros se desplomaron 23%, al pasar de USD 1.147 millones a 885 millones, debido a los menores precios internacionales del crudo WTI y a reducciones en la producción nacional.
Adicionalmente, los ingresos no petroleros crecieron levemente (1%), y dentro de ellos, los tributarios subieron 2%, gracias principalmente al IVA (+7 %) y a los otros impuestos (+10 %). En contraste, el Impuesto a la Renta cayó 2%, el ICE 6% y el tributo de emergencia —creado durante la crisis de seguridad— se redujo en un 32 %.
Gasto público en expansión
El gasto total del Estado ascendió a USD 17.860 millones, con un aumento de 1.695 millones de dólares respecto a 2024 (+10 %).
El gasto permanente, que agrupa sueldos, bienes y servicios, intereses de deuda y transferencias, creció 9 %, hasta USD 14.738 millones.
Dentro de este bloque:
Sueldos y salarios aumentaron 2 %.
Compra de bienes y servicios, 25 %.
Intereses de deuda, 16 % (los internos, 30 %).
Transferencias permanentes, 12 %, especialmente por pagos al IESS y programas sociales.
El gasto no permanente subió 19 %, aunque la inversión pública —clave para infraestructura y crecimiento— sigue siendo baja: USD 200 millones hasta agosto, un aumento nominal del 15 %, pero insuficiente frente al tamaño del presupuesto.
El incremento del gasto junto a la falta de ingresos petroleros y tributarios empuja al Gobierno hacia mayor endeudamiento. La subejecución presupuestaria anticipa recortes o retrasos en obras de infraestructura, mantenimiento vial, salud, educación y programas sociales. Además, la falta de inversión pública afecta la calidad de los servicios.
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