Economía

Marcas extranjeras de ropa, comida, hogar y tecnología llegaron a Ecuador en el último año

Las marcas extranjeras, al formar parte del sector comercial, buscan obtener rendimiento en el corto plazo, lo que reduce el impacto que puede causar la incertidumbre política y económica del país.

Decenas de marcas extranjeras de ropa, comida rápida, productos del hogar, celulares y carros llegaron a Ecuador en 2023, con inversiones de miles y hasta millones de dólares. Además, otras firmas internacionales decidieron abrir locales y así expandirse por el país. La mayoría de marcas nuevas proviene de Estados Unidos, pero también figuran negocios de España, China, Perú, Brasil, Dinamarca, Uruguay e Italia.

En la lista de marcas que anunciaron operación en el país, en el último año, destacan Promart Homecenter, GAP, Krispy Kreme, Leapmotor y Wienerschnitzel. Esta última es una cadena de hot dogs estadounidense que abrió su primer local en Guayaquil a mediados de diciembre de 2023. De esa forma, Ecuador se convierte en el primer destino de su plan de internacionalización. También hay firmas que decidieron regresar al país, como Maybelline; u otras que ya operan pero abrieron nuevos locales, como es el caso de HM, Victoria’s Secret y Samsung.

¿Por qué llegan?

Según Fidel Jaramillo, docente de la Universidad de Las Américas (UDLA) y funcionario de organismos multilaterales, cuatro factores han impulsado la incursión de esas marcas extranjeras a Ecuador, que ven oportunidades de negocio. Estos son:

Clase media emergente

Presencia de una clase media emergente, que aspira a mejorar su estilo de vida y cuya atención aún no es suficiente. Eso se evidencia en el hecho de que «hasta hace poco no había centros comerciales en zonas más populares de las principales ciudades o en urbes más pequeñas», afirma Jaramillo. Se trata de un fenómeno que no ocurre solo en Ecuador, sino también en otros países de Latinoamérica, Asia y África.

«En la clase media hay sitio para expandir los negocios». Fidel Jaramillo

Mayor crédito

El regreso a la presencialidad, tras la pandemia de Covid-19, hizo que la demanda se recuperase, lo que ha derivado en un aumento del crédito de consumo y en una dinamización de la economía.

La entrega de nuevos créditos de consumo asciende a USD 5.108 millones entre enero y octubre de 2023, según la Asociación de Bancos Privados de Ecuador (Asobanca). Esto representa un crecimiento anual de 6% frente al mismo período del año previo.

Se trata de un fenómeno que no se registra solo en las instituciones financieras, sino también en negocios, a través de crédito directo, y hasta en fintechs.

El factor remesas

Un tercer factor es la mayor llegada de remesas, que han presentado cifras históricas en los últimos años debido a incentivos y empleo generados en países donde residen, como Estados Unidos; y al incremento de la inmigración de ecuatorianos.

Lo último responde al estancamiento del empleo adecuado en el país y al aumento de la inseguridad. Según un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ecuador se ubica en el cuarto puesto de los países de Suramérica con mayor incremento de remesas en el primer semestre de 2023, con USD 2.545 millones.

«Las remesas se destinan, sobre todo, a la clase media emergente, que las destina al consumo», afirma Jaramillo. Agrega que con la inmigración se desarrollan vínculos en los que los familiares y los amigos de quienes se han ido añoran asemejar su estilo de vida, a través de la adquisición de marcas que están en Estados Unidos o Europa.

Dolarización

Por último, muchas empresas extranjeras deciden invertir en Ecuador debido a la estabilidad de su sistema monetario, que está dolarizado desde hace casi 24 años. Eso se explica en el hecho de que el dólar, al ser una moneda fuerte en el mundo, elimina el riesgo cambiario que existe en otras economías, como Colombia, Perú o Argentina.

Incertidumbre y desarrollo

La mayoría de empresas extranjeras que han decido invertir en el país en 2023 corresponde al sector comercial, que se caracteriza por recuperar su inversión y obtener una ganancia en el corto y mediano plazo.

«Se calcula que a partir del segundo o tercer año comienzan a rendir los negocios comerciales», dice Jaramillo. La rápida recuperación de la inversión hace que las marcas comerciales no se intimiden por los vaivenes políticos y la falta de seguridad jurídica que enfrenta Ecuador, debido a que el actual Gobierno solo estará un año y medio en el poder.

A eso se suman las grandes interrogantes que hay sobre el manejo económico del país. En cambio, se evidencia contracción de la inversión extranjera directa (IED) de sectores cuyo rendimiento se alcanza en el largo plazo, como los industriales y de investigación, que generan más empleos adecuados y desarrollo. «Para atraer esa inversión se necesita estabilidad jurídica y económica, y mejores niveles de educación y, por lo tanto, de talento humano», aclara Jaramillo.

Perspectivas para 2024

Ante la falta de certidumbre, 2024 se proyecta como un año en el que se mantendrán las inversiones extranjeras del sector comercial e, incluso, algo del inmobiliario en Ecuador. Dos marcas chinas de carros ya anunciaron su llegada en el primer trimestre del nuevo año.

Se trata de Omoda, que pertenece al grupo chino Chery. La misma empresa lanzará a Jaecco, que ingresará con un SUV o todoterreno. En este caso, la llegada de las marcas también responde a un mejor posicionamiento de los vehículos chinos en Ecuador, con el 36% de participación del mercado.

Además, en 2024 arribará al país la aerolínea chilena JetSMART, que se denomina ‘ultra low cost’. Empezará su operación con dos rutas, una entre Quito y Lima, y otra entre Guayaquil y Lima.

Cada uno de los vuelos tendrá tres frecuencias por semana, con una capacidad de 186 pasajeros en cada viaje. La aerolínea asegura que apunta a ofrecer pasajes con precios que son entre 25% y 35% más baratos en comparación con los de sus competidores.

«En 2024 y 2025 se van a dar oportunidades para hacer negocios en un ambiente que es incierto y que, de alguna manera, favorece a la inversión con un horizonte de corto plazo, por la incertidumbre», sostiene Jaramillo. Culmina diciendo que «los empresarios ecuatorianos y algunos extranjeros se han acostumbrado a trabajar en un ambiente de alta volatilidad e incertidumbre. Por eso, no dejan de invertir y de buscar oportunidades».

Por:  PRIMICIAS