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Maradona y un venerado regreso a Argentina como DT

 Como en sus tiempos de gloria, Diego Armando Maradona regresó a Argentina como director técnico del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata, con cientos de admiradores a sus pies que le agradecen esa bocanada de aire fresco en tiempos tan complejos para el país.

La ‘Diegomanía’ se apoderó de la capital de la provincia de Buenos Aires, donde fue recibido como si acabara de levantar aquella histórica copa de México 1986, una vuelta devenida gran homenaje a una de las leyendas deportivas del mundo, que, con su pierna recién operada, aseguró estar listo ya para esta nueva batalla.

Un Maradona emocionadísimo, un público enloquecido, un estadio de El Bosque, la casa de Gimnasia que lo reverenció el domingo último en el primer entrenamiento en Argentina, su regreso después de 24 años sin dirigir un club local ocupa hoy titulares mientras el gran 10 hizo delirar con una frase que retumbó ante más de 25 mil personas.

¡Acá estoy en mi casa!, dijo el gran ídolo.

Olé, olé, olé, olé… Diego, Diego, se escuchó en la cancha cuando el gran astro entró, visiblemente aquejado por su reciente operación, pero lleno de energía y fuerza para esta tarea al frente de un club con más de 130 años de historia, aunque advirtió que ‘no soy ningún mago, a mí me gusta trabajar’.

La que toma Maradona, la que toma el Negro Olmedo, que se la den a Gimnasia, si quieren salir primero, se escuchó en miles de voces multiplicadas en el estadio de El Lobo, donde un gran cartel le daba la bienvenida y una hinchada lo recibía con vítores a todo pulmón.

Quizás la frase para describir todo lo vivido desde que se anunció que estaría comandando a Gimnasia la describió Maradona a la prensa en una conferencia.

¿Cómo puedo explicar yo con palabras lo que siento? Por eso me puse a llorar, le dejo un legado a mis hijos y algo al deporte argentino. No me esperaba esto, cuando lo vi no lo podía creer, expresó con un nudo en la garganta.

Como el mejor de sus goles, así vive hoy esta vuelta Maradona a casa, a su casa, la casa donde muchos lo adoran, donde a veces la prensa déspota lo ha hecho la comidilla de los titulares, pero en la que una gran mayoría le da la más grande bienvenida a un ídolo mundial nacido en esta nación austral, ahora en el estadio ‘Juan Carmelo Zerillo’, donde el color azul se multiplicó entre la muchedumbre.

La locura y algarabía desatada por la vuelta del Pibe de Oro a Argentina se siente y muchos corren para asociarse al club que ha recibido en los últimos días cientos de suscripciones.

‘Ustedes los hinchas nos van a dar el plus para ganar los partidos. Ya los vamos a ganar! Esta camiseta es la más linda del mundo porque tiene nuestros colores. Acá estoy en mi casa’, decía Maradona ante el jolgorio que lo vitoreaba.

Al frente de este rol hasta mediados de 2020, cuando termina la actual Superliga Argentina, el crack argentino subrayó que ‘vivió muchas cosas hermosas, el nacimiento de mis hijas, de mis hijos, creía que el corazón se me iba a reventar y cuando salí a la cancha me pasó lo mismo y alguien de arriba me frenó. No quiero llorar’, repetía.

La mano de dios, repite la prensa por estos días y acuña una frase de Diego: cuando salí a esa cancha sentía que se me explotaba el corazón.

Y para aquella prensa que lo vapulea tal propio de él, sin mordazas, sin cortapisas, también mando mensajes: ‘no voy a faltar a ningún entrenamiento como dice algún gil periodista. Acá se viene a entrenar y el que no entrena no juega. áEl que no corre no juega!, remarcó.

Varias personalidades se han referido a lo que muchos medios definen como uno de los sucesos deportivos del año en el país, entre ellos la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, o la propia exmandataria y candidata a presidenta Cristina Fernández.

En una carta dirigida a Maradona, Bonafini le apuntó que siempre lo quiso mucho, pero, ahora te quiero más todavía, dijo.

‘Por haber venido a nuestro club, a este club que tanto queremos y que querían mi papá, mi hermano y mi marido; grandes futboleros de Gimnasia’, añadió la destacada luchadora por los derechos humanos, nacida en La Plata.

Preguntada el fin de semana último sobre la vuelta de ‘El Pelusa’ al fútbol local, durante la presentación de su libro Sinceramente, Cristina Fernández, también oriunda de la capital bonaerense, declaró que en El Lobo la gente debe estar enloquecida.

No soy hincha fanática pero mi mamá lo era, mi hermana también, estaba exultante con la noticia, apuntó la expresidenta.

Tal era así, que la propia hermana de Cristina, Giselle Fernández, irrumpió en la conferencia que Maradona ofreció, le dio un abrazo y le regaló un rosario que pertenecía a su fallecida madre, Ofelia Wilhelm, reconocida hincha de Gimnasia. El futbolista, una vez más emocionado, besó el rosario y le agradeció.

A punto de cumplir 59 años el próximo mes, pasó casi una década para que el ‘Diego de la gente’ se pusiera al frente otra vez de un equipo en su tierra natal tras su paso por Deportivo Mandiyú (1994), Racing Club (1995) y la propia selección nacional (2008-2010). No lo tendrá fácil pero ya se alista para debutar contra un grupo que también dirigió y conoce bien.

Será el domingo 15, en la ciudad de La Plata, frente a Racing, pero se muestra confiando y ya comenzó a trabajar junto a quienes lo acompañan en esta tarea: Sebastián Méndez como su colaborador principal; Adrián González como ayudante de campo y el profesor Hernán Castex como preparador físico. Con el reto hoy de revertir los malos resultados de Gimnasia tras remplazar al anterior DT, Darío Ortiz, Maradona y su equipo comienzan una nueva etapa, confiados en salir adelante.

(*) Corresponsal de Prensa Latina en Argentina.

yas/may