Opinión

Manuel López Obrador, tu engaño se frustró

Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

 

Manuel López Obrador (AMLO) inicialmente se burló del Ecuador protegiendo al convicto exvicepresidente Jorge Glas: primero otorgándole la figura de huésped, inexistente en el derecho internacional diplomático; luego concediéndole la condición de asilado diplomático. Quiso seguir burlándose, pero se descubrieron sus intenciones de engaño, para extraer a Glas, desde la embajada mexicana en Quito, hacia México, sin el salvoconducto respectivo y por la fuerza.

Los delegados del Ecuador en la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas (CIJ), presentaron los argumentos que fueron determinantes para tomar la decisión, de apresar a Glas dentro de embajada mexicana: El 07 de abril, tipo 16h00, México solicitó permiso para que puedan aterrizar dos aviones de las Fuerzas Armadas, específicamente de su Fuerza Aérea, para llevar a la embajadora, que se había expulsada, y a funcionarios diplomáticos (que no se habían expulsado). El 07 de abril, alrededor de las 17h00, llegó otro comunicado indicando, que la embajadora iba a salir del Ecuador en un vuelo comercial y que le facilitaran algunas comodidades en el aeropuerto.

¿Le pasaría por la mente a AMLO, que podría hacer una operación militar en Ecuador, algo similar a la película “Operación Entebbe” basada en la histórica operación antiterrorista llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel en el aeropuerto de Entebbe— Uganda (1976)? ¿Simplemente amenazar con usar la fuerza militar? ¿Engañar y sorprender a las fuerzas de seguridad del Estado ecuatoriano que ingenuamente se dejarían burlar? Lo cierto fue que produjo una respuesta soberana y oportuna del presidente ecuatoriano, que no cayó en ninguna trampa de engaño y capturó a Glas, dentro de la embajada.

¿Quizás pensaría en la exitosa fuga de la convicta María de los Ángeles Duarte, exministra de Obras Públicas del Ecuador, de la embajada argentina en Quito? En este caso, el presidente argentino Alberto Fernández y los funcionarios de la embajada dieron hospedaje y asilo a la convicta, a quien Ecuador no se le concedió salvoconducto para abandonar la embajada hacia Argentina. Sin embargo, se apoyó clandestinamente en su fuga. La diferencia entre AMLO y Fernández es que el argentino no amenazó con emplear la fuerza militar, pero sí sorprendió y burló a las fuerzas de seguridad ecuatorianas lideradas por el expresidente Guillermo Lasso.

Cabe señalar que el presidente de México AMLO, el expresidente de Argentina Alberto Fernández, el convicto Jorge Glas y la convicta María de los Ángeles Duarte, pertenecen al movimiento de izquierda latinoamericano llamado progresismo. Pero: ¿Por qué el exmandatario argentino y el mandatario mexicano protegen a sentenciados por la ley?

¿Qué hubiese pasado si AMLO extraía a Glas? Este momento estaría con el resto de los sentenciados progresistas de la revolución ciudadana ecuatoriana disfrutando del turístico México. Seguro, AMLO a los actores del rescate los proclamaba héroes y estaría produciendo una película llamada “Operación engaño en Ecuador”, o, “La liberación de un progresista inocente”.

Ecuatorianos, pase lo que pase en la CIJ, debemos tomarlo con calma y seguir adelante como Estado soberano.

¡Manuel López Obrador, tu engaño se frustró!