Opinión

Manuel López Obrador, generador de conflictos

Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

El gobierno mexicano no le interesa resolver el conflicto diplomático iniciado por su presidente Manual López Obrador, al inmiscuirse, con su perezosa lengua, en asuntos internos del Ecuador, y dar asilo político-diplomático al convicto expresidente ecuatoriano Jorge Glas. En vez de buscar la paz, escala el conflicto presentando una demanda ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y, luego, a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) principal órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El gobierno mexicano no le interesó la resolución de la OEA, prueba de ello es su inasistencia a la sesión que condenó la acción del gobierno ecuatoriano por violar su embajada en Quito y detener al convicto de Jorge Glas, porque, también condenó a México por darle asilo político a Glas, lo que no les gusto. Esta organización debería actualizarse para que se respete sus resoluciones.

¿Qué es Corte Internacional de Justicia dónde está recurriendo México? Es uno de los seis principales órganos de la ONU, con sede en la Haya— Países Bajos, junto con: la Asamblea General, Consejo de Seguridad, Consejo de Administración Fiduciaria y Consejo Económico y Social.

¿Qué misiones desempeña la CIJ? Dos misiones: “El arreglo conforme al derecho internacional de controversias que le sean sometidas por los Estados, y la emisión de dictámenes sobre cuestiones jurídicas que le sometan los órganos u organismos del sistema de Naciones Unidas que tengan autorización para hacerlo”. https://www.icj-cij.org/es

Algunos confunden la CIJ, con la Corte Penal Internacional (CPI), las diferencias son: La CIJ es uno de los seis órganos de la ONU; La CPI es independiente de la ONU, aunque la Asamblea General de la ONU la respalda. La CIJ involucra a los Estados en la resolución de conflictos; La CPI es un tribunal que actúa contra personas que han cometido crímenes de guerra y la humanidad.

La ONU se creó después de la II Guerra Mundial (s. XX). Es cierto que se han creado organismos dependientes, sin embargo, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (ONU), de 1961 y Convención de Viena sobre Relaciones Consulares (ONU), son claras respecto a la inviolabilidad de las embajadas y otorgar asilo a perseguidos por su ideología política, religiosa o cultural, y no a personas procesadas por delitos comunes. Hay nuevos tipos de delitos en la actualidad como informáticos, delincuencia organizada transnacional … Esta organización debería actualizar los convenios.

La humanidad está en constante evolución, desde la familia, el clan, la tribu, hasta llegar al Estado. Lo constante es el ciclo conflicto-paz y la “traición”. El sentenciado expresidente del Ecuador, Rafael Correa (desde algún país), solicitó que nuestro país sea sancionado y sugirió que México podría bloquear el golfo de Guayaquil. ¿Es o no un acto de traición a la Patria? ¡Siii… lo es! Y sancionar este delito está en nuestro ámbito legal y no de los organismos internacionales.

Lo que no está en nuestro ámbito es controlar al gobernante mexicano, Manuel López Obrador, generador de conflictos internacionales.