Ciencia

Mamografía sí, pero en mayores de 50

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer aseguró que el procedimiento no debe realizarse antes de esa edad, como sugieren algunos médicos.

EE.UU. “No estamos diciendo que las mujeres no deban someterse a la mamografía, un examen que salva vidas. Lo que sugerimos es que no sea rutinario. Existen efectos negativos o daños importantes que deben tenerse en cuenta de manera cuidadosa”.

Las palabras las dijo Diana Petitti, luego de que el gobierno de EE.UU. designara una comisión para evaluar la manera y la frecuencia con que las mujeres estaban haciéndose esa prueba. Ella, vicepresidenta de ese grupo, fue clara en su sugerencia: “Deberían esperar hasta los 50 años para realizarse una mamografía, y no hasta los 40, como se había dicho”.

Sus declaraciones contribuyeron a abrir un largo debate que tiene un nuevo capítulo y que parece darle la razón. En esta ocasión es la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), un organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la que al parecer respalda su postura.

A través de un comunicado, la IARC hizo públicas las conclusiones a las que llegaron 29 expertos de 16 países a los que les había solicitado analizar los efectos y beneficios del método para detectar el cáncer de mama. Tras evaluar más de 20 estudios en países de altos ingresos, los científicos publicaron esta semana parte de sus resultados en el New England Journal of Medicine.

“Una vez revisada la literatura científica, llegaron a la conclusión de que la mamografía reduce la mortalidad por cáncer de mama en 40% en mujeres de 50 a 69 años. Ese beneficio se extiende a las examinadas entre 70 y 74 años”, dice el comunicado.

En otras palabras, el organismo recomienda, como lo había recomendado la comisión designada por EE.UU., que el examen se haga a partir de los 50 años y no antes, como sugieren varios médicos.

¿La razón? La evidencia de la eficacia de la detección en mujeres de 40 a 49 años es limitada. Además, el examen tiene efectos adversos que son bien conocidos. Por ejemplo, dice la IARC, una mamografía puede desembocar en los llamados “falsos positivos”, es decir, anomalías que parecen cáncer pero que resultan ser falsas alarmas. Y eso, a corto plazo, tiene serias consecuencias psicológicas. Además, existen otros daños, como el cáncer de seno inducido por la radiación de este tipo de procedimientos.

“Esta reducción significativa en la mortalidad para este grupo de edad es mayor que los efectos adversos”, aseguró Marie-Beatrice Lauby-Secretan, científica de la IARC. “La invitación, entonces, es para las mujeres que sobrepasen ese rango”. (Internet/ La Nación)