Ciencia Opinión

¡Mamá! ¡Quiero ser influencer! La joven e incierta «profesión» que seduce a las marcas

Millones de seguidores en todo el mundo devoran sus nuevos tuits, ven las últimas imágenes que sube a Instagram o visionan sus videos en plataformas como Musical.ly. Son los influencers, la nueva forma de las marcas para llegar a cada vez más públicos. Pero, ¿es oro todo lo que reluce en esta nueva «profesión», la de influencer? En opinión de Marcos Blanco, profesor de ESIC, «las dos partes – empresas e influencers- salen beneficiadas por el alcance que se logra, la asociación hacia un tipo de target o la generación de contenidos».

Sin embargo, preguntado sobre los posibles problemas de asociar una marca con ciertos perfiles, Blanco ha asegurado que «tiene los mismos riesgos que contratar a un deportista, un presentador o un famoso para hacer un spot televisivo». Con un matiz, ha añadido este experto, algunos perfiles son muy jóvenes y «tienen menos bagaje profesional». Al respecto, la directora de la agencia de influencers «Influgency» Arantxa Pérez habla del «factor humano que entra dentro del marketing» y comenta que perfiles muy creíbles también pueden equivocarse.

(ABC)*