Ciencia

Mal aliento, un acto de amor

Uno se cala el mal aliento de cualquier otro únicamente por amor, de lo contrario solo provoca salir corriendo prácticamente hasta el fin del mundo.

ESTADOS UNIDOS. Y es que la persona que lo padece no lo nota pero para todos los que estamos alrededor resulta una verdadera tortura.

El nombre real es halitosis y es provocada por la descomposición bacteriana de partículas de alimentos, células, sangre y algunos componentes de la saliva. De este modo, 90% de las causas se originan en la boca.

Se calcula que entre 40 y 50 % de la población ha sufrido de mal aliento en algún momento de su vida y entre las causas más relevantes se le atribuyen: mala higiene bucal (cepillado incorrecto o limpieza con hilo dental inadecuada). Enfermedad de las encías.

 Ingesta de ciertos alimentos, como cebolla o ajo. Tabaco y alcohol. Sequedad bucal (provocada por medicamentos, trastornos clínicos y por disminución del flujo salival durante el sueño, de allí el término “aliento matinal”). Enfermedades sistémicas como cáncer, diabetes, hígado y trastornos hepáticos.

Una reconocida marca de crema dental da algunas recomendaciones para detectar esta afección: Una de las formas es cubrirse la boca y la nariz con la mano, exhalar y oler el propio aliento. Otras de las maneras es preguntarle a alguien de confianza o a nuestro odontólogo si tenemos mal aliento.

Sorprendentemente investigando uno se encuentra cualquier cantidad de tipologías impresionantes que jamás te imaginas que existan dentro de un olor tan terrible, pero es así, afortunadamente un montón de académicos preocupados se han esmerado en aclarar o mejor dicho perfumar el panorama con sus investigaciones.

 Las dietas para adelgazar pueden generar mal olor oral esto es debido a que al aumentar la extracción de ácidos grasos de los tejidos adiposos.

Origen gastrointestinal: los gases del tracto gastrointestinal superior, normalmente no se mezclan con el aire espirado, vomitando o eructando es cuando se puede producir mal olor. Casi todos podemos relacionar la experiencia de un eructo que causa una asociación del aroma de un rábano, coliflor u otra comida o bebida.

 Los pacientes que tienen mal olor y presentan dispepsia, estreñimiento u otra perturbación del intestino deben enviarse a un internista o gastroenterólogo. Cuando hay obstrucción intestinal confiere olor fecal al aliento. (Internet/ La Nación)