Opinión

LUCHA POR LAS PRESIDENCIALES EN COLOMBIA.

Dr. Patricio Zuquilanda Duque/Quito

¿QUÉ OCURRE A LA FECHA?

Primero:
En ese país están habilitados para votar más de 34 millones de personas.

Segundo:
Históricamente, en Colombia, sólo el 50% de los ciudadanos registrados en el padrón electoral, ejerce su derecho al voto. (poco más de 19 millones de personas).

Tercero:
Todas las encuestas, incluso la última de la revista SEMANA da la victoria a Petro en la segunda vuelta.

Me parece que hay algo de apresuramiento; primero porque la muestra es muy pequeña (2.206) en relación con la enorme población de votantes

Gustavo Petro, el dirigente de extrema izquierda, tendría, en mi opinión, un techo del 40% máximo de votos, que lo beneficiaría en segunda vuelta.

Es claro que Petro no logró colocar a la administración del presidente Duque a pagar la cuenta del fracaso capitalista como intentó hacerlo el 2020. Si este mandatario es juzgado con seriedad; no ha sido el ideal en ciertos casos, pero, al analizar las cifras, Colombia crece su economía en el primer nivel en América Latina (9.5%).

Es un país que hizo de la pandemia una plataforma de progreso industrial y un éxito en el monto de inversiones que recibió en 2021.

El desempleo cedió terreno y se halla en franca recuperación.

Duque no ha hecho males a su nación y saldrá en agosto con calificaciones adecuadas en un momento de grave crisis inesperada por la pandemia.

Cuarto:
A Petro le salió sorpresivamente un oponente que ha levantado expectativas muy elevadas; Rodolfo Hernández, candidato independiente, quien puede aglutinar el respaldo de más de la mitad de votos que actualmente apalancan las tendencias del centro izquierda, centro derecha, la derecha e independientes, lo cual, le brindaría un porcentaje mayor del 40% de la votación en la segunda vuelta en los comicios de mayo venidero.

Incluso, no se vería extraño que despegue una alianza de último momento con el partido del ex presidente Uribe que beneficie a Zuluaga y Hernández a la vez.

Quinto:
Sin duda, los partidos, movimientos regionales, ideologías y alianzas tradicionales están muy desprestigiadas en la nueva manera de calificación de las mayorías populares a sus dirigentes; esta elección en particular, estará principalmente enfocada en la personalidad de los candidatos y su enfoque al mundo real de los hechos y no, en el interés caduco de los partidos estructurados con planteamientos del pasado tradicional: por primera vez, el votante muestra una fuerte tendencia de alejamiento definitivo de la imagen que representaron las tiendas ideológicas históricas en Colombia.

Sexto:
Hay una realidad que se halla viva en Colombia y que no se puede soslayar: Al igual que en Ecuador, la muestra diaria de la tragedia y la miseria que exhiben los desplazados venezolanos en los campos y ciudades en Colombia, son un factor de mucho peso a la hora de decidir el voto.

No se puede negar, como nunca, que los ciudadanos colombianos, desean alejarse de toda posibilidad de acercarse al sufrimiento de la sociedad venezolana.

Séptimo:
Petro lo sabe y tiene sus habilidades; su estrategia está a la vista; no se refiere a su vinculación o preferencias políticas con Maduro; Canel de Cuba u Ortega de Nicaragua: se halla en la línea de alejamiento visual de la extrema izquierda y para ello, aplica acercamientos directos a la iglesia católica, empresarios y sector juvenil de las grandes urbes. Es un candidato con visión moderna.

Octavo:
Los múltiples pre candidatos colombianos de otras tendencias, no han logrado ni siquiera conversar entre ellos y han desatado pugnas personales que los vuelven odiosos ante la población.

Petro, a diferencia, propone soluciones prácticas a aspiraciones populares ordinarias; muchas demagógicas y otras que demandan solamente actitudes a favor de una masa que lucha por sobrevivir e incluso de cientos de miles que pertenecen a la clase media, con serias dificultades.

En este panorama del día en Colombia, no me sorprendería que despunte, un fenómeno de apoyo a Oscar I. Zuluaga del Uribismo, y que éste, logre convencer con su capacidad, para avanzar en una mayor votación a su favor; quizá, si coloca en juego su experiencia en elecciones, habría posibilidad de sacar su precandidatura del viejo argumento de usar como arma letal, el extremismo comunista de Petro y llevar su propuesta a lo que desea la gente: estoy convencido que la ganancia de la izquierda en Colombia, se agudiza por la debilidad de propuestas reales por parte de los otros precandidatos; nadie propone con visión de futuro inmediato, una acción, con un paquete de soluciones a problemas elementales de vida que soporta la sociedad, incluyendo la honestidad de los líderes

Probablemente, ahí se halla el crecimiento y expectativa de Rodolfo Hernández quien, confrontó a la gente en Colombia a reconocer que, siendo un país de inmensas riquezas, la población se halla pobre, debido a la corrupción de las autoridades en función pública.

Causa tanto impacto su desparpajo al decirlo que, su figura se proyecta como el real contenedor de Petro. Bien puede ser que, de lograr una alianza masiva, sea El quien detenga la marcha ganadora del candidato de la izquierda en Colombia.

Noveno:
Actualmente, las propuestas de la variada presencia de agrupaciones venidas desde los independientes; centro, derecha hasta la izquierda moderada se muestran descoordinadas y en alianzas difusas y poco convincentes.

Sin embargo, estimo que, todas esas tendencias se unificaran muy pronto, contra la posibilidad del arribo de la ideología socialista al gobierno en Colombia.

¿Quién será el beneficiario?
Según las encuestas, Hernández viene segundo con muchas probabilidades.

Décima:
Me llama la atención poderosamente, un significativo grupo de jóvenes entre 18 y 25 años, que pertenecen a los estratos sociales más privilegiados de la sociedad colombiana, quienes contribuyen a elevar, al 30%, la imagen positiva de Petro en Colombia.