Opinión

LOS ZAPATOS DE VIDRIO

Henry Rafael Silva Viteri

henry.silvaviteri66@gmail.com

No son los zapatos de la Cenicienta, son los zapatos del Vicepresidente que muy lloroso nos pide a los ecuatorianos que nos pongamos en sus zapatos. En primer lugar no puedo ponerme en sus zapatos porque seguramente serán Boss o alguna de esas marcas que los ecuatorianos comunes y corrientes no podemos comprarlos, nosotros si tenemos dos mil o menos dólares en nuestra cuenta bancaria; en segundo lugar no me puedo poner en los zapatos de él porque yo si me gradué limpiamente haciendo mi tesis sin ayuda del Rincón del Vago y sustentándola, en tercer lugar yo sí soy honrado, si no lo fuera en este momento y a mi edad estaría disfrutando de unas buenas vacaciones en una gran ciudad de Europa gastando el dinero mal habido.

Glas pide que se pongan los ecuatorianos en sus zapatos porque es un perseguido, porque con él están haciendo un linchamiento mediático, porque dudan de su honorabilidad, porque desde el poder lo acusan de todo siendo él un angelito, y todo lo que está pasando afecta su buen nombre y la tranquilidad familiar.

Ya se olvidó Glas de todo lo que hizo su patrón Correa y él lo celebró, quiere nos pongamos en sus zapatos y él por qué no se pone en los zapatos de Galo Lara, él sí perseguido por Correa y su banda, por qué no se pone en los zapatos de su hermana producto de la violación de su padre, sería bueno que se ponga en los zapatos de Fernando Villavicencio, en los zapatos de Fausto Valdivieso, de Jorge Ortiz, se lo vería muy gracioso usando los zapatos de Jeanette Hinostrosa, debería el vicepresidente Glas ponerse en los zapatos de los manabitas a quienes se les llevaron las esperanzas de recuperación en la tan promocionada rehabilitación; por qué no se pone en los zapatos de los jóvenes que daño tu década corrupta induciéndolos al consumo de la droga, póngase en los zapatos de todas las mujeres que su patrón, sus ovejas y usted, les faltaron el respeto.

No Ing. Glas, no nos vamos a poner en sus zapatos porque no queremos que nos contagie los hongos de la corrupción que tiene, no queremos contagiarnos con el mal olor de la sinvergüencería  que despide, queremos que viva en carne propia y sienta todo lo que ustedes le hicieron a los ecuatorianos que no pensaban como ustedes con sus mentes lúdicas, la persecución a través de la justicia correísta corrupta, a través del SRI manejado por el tirano, queremos Glas que se ponga los zapatos de toda la gente que fue despojada de sus fuentes de trabajo y arrasadas por la soberbia de un tirano.

Y quiero recordarle Ing. Glas, que los zapatos que usted usa y que ahora siente una persecución ficticia, no llegan a la  talla de los ecuatorianos que luchamos día a día para salir adelante de un Ecuador que usted y su banda dejaron destruido, sus zapatos son talla miseria humana.

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