Ciencia

Los ricos saben menos sobre la nutriciA?n de lo que piensan

La socioeconomA�a juega un papel importante en las actitudes sobre la comida, especialmente en relaciA?n con la seguridad y a los hA?bitos de compras. Y tener un ingreso mA?s alto no siempre va de la mano con hacer las mejores elecciones. Al contrario, investigaciones muestran que los estadounidenses ricos tienden a sobreestimar su conocimiento sobre la salud y la nutriciA?n.

La A?ltimaA�encuesta del Food Literacy and EngagementA�de la Universidad Estatal de MichiganA�Food @ MSUA�revela que casi la mitad de los estadounidenses (49%) que ganan al menos $50,000 dA?lares al aA�o creen conocer mA?s sobre los sistemas alimentarios mundiales que la persona promedio, mientras que solo el 28% que ganan menos tienen tanta confianza. Sin embargo, cuando encuestamos a las personas sobre varios temas relacionados con la comida, a las personas ricas no les fue tan bien, y en ocasiones les fue peor, que a sus contrapartes con menos ingresos.

Encuestamos a mA?s de 2.000 estadounidenses mayores de 18 aA�os en lA�nea. Los resultados fueron ponderados para reflejar los datos demogrA?ficos del censo de los Estados Unidos por edad, sexo, raza y etnia, educaciA?n, regiA?n y su ingreso para alinearlos con sus proporciones reales en la poblaciA?n.

En nuestra encuesta, le preguntamos a las personas si evitan los productos que contienen “productos quA�micos” al comprar el super, sin definir mA?s el tA�rmino. Setenta y tres por ciento de los encuestados con altos ingresos dijeron que sA�, en comparaciA?n con el 65 por ciento de las personas que viven en hogares de menores ingresos. Los productos quA�micos tienden a ser satanizados en la cultura popular, pero son fundamentales para las formas en que vemos, escuchamos, olemos e interpretamos el mundo.

Sospechamos que muchos estadounidenses confunden el tA�rmino general “productos quA�micos” con pesticidas o aditivos alimentarios, como sabores y colores artificiales, porque estos ingredientes muchas veces son noticia cuando se demuestra que son daA�inos. Pero en tA�rminos generales, los productos quA�micos son los que componen los humanos y nuestra comida. Este ejemplo destaca la gran desconexiA?n queA�hemos encontradoA�entre la ciencia, los alimentos y el pA?blico en general, y tambiA�n sugiere que los estadounidenses ricos no estA?n mA?s informados que sus compaA�eros menos pudientes.

Nuestros nuevos datos de las encuestas tambiA�n se suman a un creciente cuerpo de literatura que demuestra cA?mo los factores socioeconA?micos influyen en el acceso a la informaciA?n sobre salud, seguridad y nutriciA?n. Por ejemplo, solo el 59 por ciento de los estadounidenses con ingresos bajos reconociA? el tA�rmino “A�bisfenol A (BPA)A�”, un quA�mico industrial en algunos plA?sticos y resinas que pueden filtrarse en alimentos y bebidas. Por el contrario, el 80 por ciento de los consumidores mA?s ricos estaban familiarizados con eso.

Del mismo modo, el 85 por ciento de los encuestados de bajos ingresos estaban familiarizados con el tA�rmino “A�ingredientes genA�ticamente modificados (OGM)” en comparaciA?n con el 93 por ciento de los mayores ingresos. Aunque el BPA y los OGM son dos temas muy distintos, ambos se debaten en las discusiones sobre polA�ticas y parece que los estadounidenses con ingresos mA?s bajos se quedan de manera desproporcionada en la conversaciA?n.

Nuestros hallazgos revelan que los ingresos de las personas tienen una influencia significativa en el acceso a la informaciA?n y moldean las actitudes sobre la dieta y la nutriciA?n, aunque los mayores ingresos no se correlacionan sistemA?ticamente con una mejor comprensiA?n. Creemos que muestran la necesidad de que expertos en alimentos y profesionales de la salud trabajen con cientA�ficos sociales para comprender las formas en que las diferentes comunidades toman decisiones sobre los alimentos.

(Vice)*