Opinión

Los políticos, su círculo y el sol…

Antonio Palacios Frugone/ Guayaquil

tonypalaciosf@hotmail.com

Nuestro maravilloso Ecuador ha sido gobernado por un gran número de patriotas, muchos de los cuales han demostrado con su accionar, como no se tiene que “ser” en el ejercicio de una vida ¡disque destinada a eliminar el dolor del más necesitado!, la política es la ciencia del servicio, la entrega de nuestras capacidades para buscar el buen vivir como parte de ella y así poder eliminar la pobreza de un pueblo que implora cambios, lamentablemente y muy especialmente en las últimas décadas el servicio ha sido destinado a llenar el cofre de las necesidades de los que de una u otra manera se encuentran en el poder, directa o indirectamente.

Lo importante es halagarlo, mimarlo, sentirlo y ponerlo a trabajar, habiéndose dado el caso donde políticos sin respaldo popular, han ocupado el mayor cargo en nuestro gobierno, ¿será por simpatía?, ¿buena gente? o tal vez por las famosas componendas que se desarrollan en el mundo de estos politiqueros de profesión, debe haber la excepción en este nublado ambiente. Personas sacrificadas, siempre dispuestas a conversar con el “DIABLO”, pensando en la solución de nuestros problemas, encontrándonos en este turbio ambiente con: amarillos, blancos, verdes, negros, con ponchos o sin ellos, haciendo acuerdos o intentando realizarlos, siempre listos a llevar… con orgullo el encargo que le hemos entregado por medio del voto, apareciendo estos en el momento oportuno, luciendo frondosos pechos, pinturas en su rostro o cualquier atributo de distinta índole, demostrándonos con encantadores discursos su amor a la patria que los cobija y dicen defender, es difícil encontrar en estos “sacrificados”: tino, destreza, escases de recursos o viviendo una vida austera.

No me explico cómo pueden candidatearse a dignidades como las curules de nuestra asamblea o cargos de importancia en el gobierno sin declarar impuesto a la renta o haciéndolo con cifras que son una burla a nuestro intelecto, muchos de estos padres de la patria por ser o haber sido burócratas se encuentran con diferentes glosas que deben hacerlas desaparecer, donde el espíritu de cuerpo marca la solución de estos “pequeños inconvenientes”, ojala las excepciones ¡que si las hay!, impidan que estos vándalos disfrazados de políticos continúen su devorador accionar y puedan ser separados de la vida pública.

Capítulo aparte de estos políticos forman su círculo íntimo, ellos pululan a su alrededor, sacrificando tiempo, recibiendo sueldos bajos o nombramientos ad honorem, demostrándonos la magia de la prosperidad sin remuneraciones que justifiquen muchos cambios en su estilo de vida a vista y paciencia de sus protectores, ese es nuestro país. Todos hablan de eliminar la corrupción, de combatirla, hermosas palabras salen de su léxico, sin embargo, viven de ella amparados en una falsa moral ajustada a sus propias conveniencias, corruptos no son solo los que roban, son los que se aprovechan del poder o de las resoluciones “políticas” de estos sicarios del dolor.

Politiqueros que tratan con sus amarres, discursos, gritos y todo lo que les viene en gana, embaucarnos por medio de sus falacias y así seguir usurpando el poder, llenándonos de promesas y una esperanza que muere en el ejercicio de su mandato, disfrazando soluciones a la falta de empleo, educación, salud y seguridad en la que vivimos y así continuar tapando el SOL con un solo dedo.

Presidente, demuéstrenos que usted forma parte de la excepción, que ¡si hay verdaderos políticos!, ¡que los honestos somos más! y sobre todo esperemos cambiar esa leyenda urbana que dice “Ecuador se va a terminar no por catástrofes de diversas índoles, sino por los malos gobiernos que nos conducen”.