Opinión

Los pizzeros de la Portete innovan con ingredientes para posicionarse

Después de un paseo por Italia, donde visitó a su hermano Christian, emigrante que reside en la ciudad de Milán, Danny Arteaga decidió alternar su labor en un policlínico con la de maestro pizzero.

Un equipo de horno traído de Europa con ayuda de su hermano lo motivó a abrir su local, donde se distingue por ofrecer pizza cuadrada con masa Bagué. Hace poco, en su local de la 24 y Portete, incluye el toque criollo con pizzas de longaniza manabita, cebolla perla y champiñones.

En la pizzería Donato se intenta atraer comensales con promociones todos los días. Dos pizzas medianas se venden por $ 15 y 2 familiares en $ 25. Al día, en promedio, se atienden unos 18 pedidos.

“Hay que meterle a todo porque la situación está durísima”, expresa Danny, de 37 años y padre de tres hijos, quien planea seguir introduciendo nuevos productos como el choripán para ir hacia nuevos nichos.

Junto a Donato, en diez cuadras de la calle Portete, entre la la 24 y la 34, en el suroeste de la urbe, hay otras cuatro pizzerías populares de jóvenes emprendedores que buscan con la innovación crear su propio mercado.

A una cuadra de Donato, en un pequeño local, Gilmar Conde, de 24 años, instaló su pizzería con la guía de su suegro. “Viendo aprendí y vi que la inversión era básicamente poco”, dice Conde que luego de salir del colegio laboró en una empaquetadora y se inició en este negocio afuera de su casa, en la 29 y Colombia.

Ahora, para mantener a sus dos hijos, por las mañanas es instructor de crossfit y después de esta jornada dedica tiempo a la preparación de pizzas en su negocio. Conde se enfoca en vender únicamente pizzas personales por $ 1,50. A las tradicionales pizzas de jamón, peperoni y salami agrega otros ingredientes como piña, por pedido de su clientela.

“A toda la gente le gusta mi masa, no es fina, es esponjosa, al menos la gente no se queja de que es lo que más interesa”, dice este emprendedor.

Ronald Benalcázar hace cuatro meses aperturó su propio local llamado Rica Pizza, en Portete entre la 23 y la 24. Allí colabora su cuñado Enrique Loor, quien luego del terremoto del pasado 16 de abril llegó a la ciudad desde Portoviejo en busca de oportunidades.

Benalcázar inició su emprendimiento con sus ahorros de ocho años, trabajando en otra pizzería popular. Con un rodillo amasa y finaliza la pizza con salsa de ajo. En su negocio se vende la porción por $ 1,50 acompañada de una bebida.

Más alejado del resto, en la 17 y Portete, el caleño Willy Álvarez mantiene la pizza de Willy, una de las sucursales que tiene en Guayaquil.

Este colombiano, que llegó hace 30 años desde Cali, fue uno de los pioneros en vender la pizza por porciones, señala su empleado Javier Segarra.

En los últimos ocho meses, han innovado por pedido de sus clientes con la implementación de pollo entre sus ingredientes de pizzas.

“Le pusimos pollo porque la gente venía a pedirnos y aquí se da lo que la gente pide”, cuenta Segarra, quien menciona que el ajo gusta a los comensales del suroeste. (I)

Detalles
Pizzerías

Locales
La mayoría de las pizzerías de la calle Portete atiende de 17:00 a 22:30.

Comercio
Portete tiene un importante movimiento comercial y locales que expenden comida rápida como pollo con papas, chaulafán, entre otros.

Fuente: El Universo