Tecnociencia

Los nutricionistas alertan del consumo innecesario y excesivo de suplementos

Los dietistas-nutricionistas advierten que la ingesta excesiva de suplementos nutricionales puede acarrear más problemas que beneficios para la salud. Descubre cuáles son los posibles riesgos.

El consumo de suplementos nutricionales está aumentando de forma considerable, según alerta el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas (CGCODN). Preocupa especialmente el incremento en los jóvenes, que precisamente son los que menos los necesitan en términos generales. Sin embargo, según los dietistas, cada vez son más los que “recurren a estos productos y lo hacen de una forma compulsiva y descontrolada, sin disponer de toda la información para una elección responsable”. Hay que tener en cuenta que, incluso cuando se trata de productos legales que han pasado los controles sanitarios correspondientes, su ingesta inadecuada plantea riesgos para la salud.

Los motivos que están detrás de este consumo desmesurado e innecesario de suplementos alimenticios son muy variados: bombardeo de publicidad de las empresas que los fabrican y comercializan, preocupación excesiva por la salud, el imperio del culto a la estética y la imagen personal, la confianza ciega en que sirven para perder peso o tener un cuerpo 10…

Suplementos nutricionales más consumidos

Un estudio publicado en 2022 en la Revista Española de Nutrición Humana y Dietéticarevela la gran acogida que tienen los suplementos nutricionales en nuestro país: más del 70% de la población los consumió durante el año en el que se llevó a cabo este análisis. Los datos económicos de este segmento de la alimentación confirman su auge: entre 2018 y 2019 el mercado de suplementos nutricionales se estimó en 12 mil millones de euros, con una proyección de crecimiento de entre 18 y 45 mil millones de euros en 2026.

Se trata de productos a base de nutrientes como fibra, vitaminas, ácidos grasos esenciales, probióticos, prebióticos, minerales, extractos de plantas, etc. Se venden en forma de cápsulas, polvo, batidos, barritas y otras modalidades con el reclamo de que ayudan a mejorar el sistema inmune, aumentar la energía, perder peso, tener una alimentación más sana y completa o conseguir un mejor cuerpo, piel o cabello, “creando la necesidad de comprarlos”, señalan desde el Consejo de Dietistas-Nutricionistas.

En esta categoría también se incluyen los alimentos enriquecidos, como yogures con proteínas o cereales para el desayuno con un contenido aumentado de vitaminas y minerales.

Riesgos para la salud

Manuel Moñino, dietista-nutricionista y presidente del CGCODN, indica que los suplementos nutricionales y alimentos enriquecidos, además de plantear ciertos riesgos para la salud, carecen de utilidad:  “En la mayoría de los casos no existe evidencia científica sólida que demuestre su eficacia”.

Alma Palau, gerente del CGCODN, resalta que quienes los consumen corren el riesgo “de ingerir nutrientes en exceso, tales como azúcares, grasas y proteínas, y por lo tanto de energía, además del peligro asociado a sustancias no declaradas en el etiquetado, como hormonas o sustancias dopantes cuando se adquieren por canales como internet o fuentes poco fiables”. Otro motivo esencial para descartarlos es que “nunca un suplemento, incluso los destinados a usos médicos especiales, puede equipararse a un alimento, con su matriz natural, el papel en la cultura y gastronomía, o el valor sensorial inherente”, añade Palau.

Estos son algunos de los posibles efectos perjudiciales para la salud del consumo innecesario o en dosis más altas de las recomendadas -especialmente si se hace de forma prolongada- de los suplementos nutricionales:

  • Desarrollo de trastornos de conducta alimentaria.
  • Trastornos funcionales digestivos.
  • Alteración de la microbiota intestinal.
  • Aumento de intolerancias alimentarias.
  • Pérdida de peso demasiado rápida y efecto yo-yo.
  • Algunos suplementos, como los cócteles de antioxidantes, han sido relacionados con un mayor riesgo de mortalidad.

Quién debe tomar suplementos alimenticios

Cápsulas de vitaminas

El CGCODN aclara los casos en los que sí está indicado el uso de suplementos: “Cuando no existe una ingesta insuficiente de algún nutriente en la dieta y este hecho está diagnosticado por un profesional sanitario y se toma bajo su supervisión, o existe un problema de absorción intestinal o se incrementan los requerimientos”.

Un buen ejemplo de uso adecuado serían los suplementos destinados a las personas mayores con alto riesgo de desnutrición. También se suelen emplear productos especiales en individuos con enfermedades que impiden una correcta alimentación (como los problemas de deglución), así como en pacientes con cáncer o que pasan mucho tiempo en la cama.

Estos productos se deben consumir siempre con supervisión médica y es fundamental comprarlos en establecimientos de confianza que dispongan de autorización para venderlos. El Consejo de Dietistas recomienda una especial precaución si se compran a través de internet, haciéndolo en páginas web oficiales y de entidades reconocidas.

Ojo con los suplementos para adelgazar

Respecto a los batidos y barritas para perder peso, Moñino apunta que pueden constituir “una solución para sustituir total o parcialmente la dieta, pero solo deben tomarse bajo prescripción de un profesional sanitario y en situaciones de salud que lo justifiquen”. Por ejemplo, “casos de obesidad con alto riesgo cardiovascular o metabólico”. De lo contrario, advierte el experto, pueden suponer “un riesgo para la salud y un gasto innecesario”.

Por:  CUÌDATE PLÙS