Opinión

¿Los muertos pueden votar?

Antonio Aguirre M.

antonioxaguirre@gmail.com

El Asambleísta Gilmar Gutiérrez ha sido un continuo crítico de las depuraciones de los padrones electorales y de sus abultadas inconsistencias que el Consejo Nacional Electoral (C.N.E.) nos ha impuesto para la próxima contienda del 19 de febrero de 2017, se están conociendo por redes sociales muchas denuncias de personas fallecidas que siguen empadronadas para efectuar su sagrado derecho, el único problema es que deben regresar del otro mundo y para regresar de ese lugar las autoridades no disponen de vehículos disponibles, pero sí puede haber una agenciosa y acomedida autoridad que le haga el favor y vote en vez del fallecido.

Los “querubines” y “querubinas” del C.N.E. y el señor Presidente de la República responsabilizan al Registro Civil y a los deudos de los fallecidos de no haber inscrito las defunciones, situación que no es tan real, conozco algunos casos que demuestran todo los contrario, es más, también se conoce por las redes sociales que una pareja de hermanos desaparecidos hace aproximadamente treinta años todavía siguen empadronados, es decir deberían continuar vivos y aptos para sufragar y su padre ya fue indemnizado por el Estado, es de suponer que este gobierno de la meritocracia y el talento humano no permita que aparezcan los votos de los desaparecidos y de otras centenas de miles de fallecidos e inconsistencias denunciadas.

Como es costumbre en este régimen que todo es perfecto,  logren otro galardón más y sean ejemplo para la humanidad enseñándole al mundo que los muertos efectivamente no pueden votar, un pequeño error podría desprestigiar todo el proceso, haciendo crecer las dudas de un posible fraude programado.

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