Opinión

Los Libros, el Amor, la Fe y la Cosecha Abundante

Por: Tony Cedeño/Portoviejo

Escritor, Poeta, Motivador

 

“El pasado y el futuro son igualmente misteriosos, y ambos se encuentran en el presente, en el único momento en el que podemos hacer algo al respecto”. – Iván Turguénev

 

León Tolstói creador de fabulosos cuentos como “¿Cuánta tierra necesita un Hombre?” al igual que Jorge Luis Borges que, animado a crear, relumbra como Julio Cortázar. José Lezama Lima mira al norte con una mirada aguda de Águila a gran altura y piensa en líneas horizontales plagadas de sésamo que le servirán para unir polos y anhelos. Pablo Neruda toma apuntes en Isla Negra y como quien lleva provisiones en un Carromato, abarrotado de ellas, seguro no pasará hambre o sed porque lleva en su interior libros ¡Sí libros! Es decir, luz, es decir conocimiento, como lo expresó Federico García Lorca “¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: “amor, amor”, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras”.

Si el mancomunado tan vasto en términos lúcidos de creatividad, si el mancomunado en vasto cielo o piélago o espacio puede abarcar lo infinito su capacidad puede acortar distancias con solo una palabra “Voluntad”, a la par esfuerzo, dedicación, trabajo con las manos, trabajo con la razón y trabajo con el corazón, a la par trabajo de anhelos que pueden enhebrar a un planeta donde quepa una rosa del tamaño de los sueños entonces ¿Qué le impide no construir por y para el Amor?

Razón tendrán la fe, Dios Omnipotente, todo su poder y misericordia, razón tendrán sus designios en facultativos de que por muchas razones puedes elegir agradecer tu existencia porque el agradecimiento es una cascada inagotable como inagotable es el poder del Amor que puedes sembrar para tener una cosecha abundante.

¡Oh ser Humano! Tendrás toda la filosofía a tu alcance, tendrás toda la matemática, toda la física, tendrás tantos horizontes como Lunas, arpegios y centurias sabrán de ti. Tendrás tanto como desees si deseas lo último y lo primero “El Amor”. Por ende, una persona de Fe posee no solo tesoros, posee una lavanda incontable, inmedible, difícil de sustituir con algo que nos proporciona el mercado. La Fe no sólo te llevará a conquistar tus deseos más íntimos esta es un motor para el corazón, fragancia. Es la Fe usada cual pincel con el cual Dios nos escribe la palabra Amor con su más grande ternura.