Opinión

LOS IMPUESTOS, EL GOBIERNO Y EL MUNICIPIO…

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

 

Decía hace pocos días, el ex-Presidente Hurtado “… El Ecuador no tiene futuro…”, y basaba esta lapidaria sentencia en dos realidades que, para él, son terminantes:

1- La economía del Ecuador está totalmente apagada y ralentizada, debido a la ausencia de inversión -tanto local, y peor aún extranjera- debido a que “…desde el gobierno de Rafael Correa, el País se volvió un Estado tramposo, carente de INSTITUCIONALIZACIÓN, y donde los contratos no se respetan…”

2- Porque en el Ecuador “… EL PAGO DE IMPUESTOS LO CUMPLE UN MÍNIMO de ciudadanos y empresas…” y llegó a afirmar, previas disculpas por el término “…que aquí se llega a calificar abiertamente de COJUDO, al ciudadano que cumple su obligación tributaria…”

Ejemplificó a continuación, que “…un cantón como Machachi, paga más impuestos que Samborondón, Daule y Durán juntos, lo cual constituye una verdadera aberración…” ante la concentración de poder económico, que unos y otros presentan en la realidad… (Global Opinión, 12/06/2024)

Pues bien, declarándome entonces como “cojudo”, pues ese mismo día había pagado todos mis impuestos prediales al Municipio Metropolitano de Quito, y coincidencialmente, hace un par de semanas, quien lleva nuestra contabilidad (la de mi esposa y mía, ya que tenemos activa la llamada Sociedad Conyugal) me reportó que está en curso la devolución de un pago excesivo del Impuesto a la Renta, quiero hoy exteriorizar otra realidad de la relación ESTADO-CIUDADANO, en lo referente al tema pago de impuestos.

1 . Impuestos con el Municipio Metropolitano de Quito.

La administración del señor Pabel Muñoz -que lleva ya 13 meses en el cargo- ha sido denunciada por un grupo de concejales “… de no haber cumplido sino el 8% del Presupuesto de inversión, en lo que va del año, en la Empresa de OOPP, que es la entidad municipal que mayor presupuesto tiene…”

Esto explica la NULA OBRA IMPORTANTE que se percibe en Quito desde que Muñoz asumió la Alcaldía; agravada esta situación, por su opaca actuación en defensa de la ciudad, en lo referente al caso Hotel Quito; en la inoperancia en lo referente a cumplir una adecuada puesta en marcha del Sistema Metro de Quito (2,2 miles de millones de dólares allí invertidos); y no se diga por la SANCIÓN MORAL de la que fue objeto por sentencia legal, por dedicarse a politiquear a favor de la “Mama Lucha” mientras cobra su sueldo enterito, utiliza la Casa del Alcalde, tiene carro municipal a la puerta y todo un costal de beneficios adicionales, debido al ejercicio de su cargo…! ¡Que no es para politizar, sino para que Trabaje por Quito…!

Entonces, cabe la pregunta: ¿ Si no utiliza el dinero de los impuestos pagados, para qué diablos quiere nuestro dinero…?

El alcalde Muñoz no ha empezado ni una obra relevante que requiere Quito… se “ahoga” en discursitos y puro bla…bla…bla… al estilo fofo de la RC; y según los comentarios que llegan, esto obedece a que: ¡ESTÁ DEDICADO A HACER POLÍTICA en las periferias, junto con su codearía Paola Pabón ! ¡En vez de hacer algo por la ciudad…!

2 impuestos con el Gobierno central 2-.l.

Cuando un ciudadano no paga sus impuestos, bien sea porque evade, o también porque no puede pagarlos -debido a la crisis económica derivada de lo que señalaba el expresidente Hurtado-, el Estado le aplica UNA TASA DE INTERÉS DE MORA, realmente agresiva… la cual, ¡diría yo ! ¡ROZA EL AGIOTISMO…!

Pero… ¿Cuál es la realidad, cuando el Estado es quien le debe devolver al ciudadano dinero que pagó en exceso…?

¿ Lo saben…no ? A ver… entonces yo les cuento:

Ofrecen los pupilos del ponderado ministro Vega -y del joven Presidente, que lleva 10 viajes al exterior en tan solo 7 meses de ejercicio- devolver ese excedente “… luego de 7 meses de realizado el reclamo…! Y le hacen además sentir, “que le están haciendo un favor” !

Y, ¿ cree usted que el Estado le reconocerá algún interés por esa demora…? ¡No sea cojudo (A) señor o señora…! ¿ No ve que estamos en crisis…? (menos para hacer volar al FAE 001 a Europa cada 21 días, promedio… por supuesto)

¡La ley del embudo operando a todo vapor…! No existe el concepto de igualdad o equidad de reglas hacia el ciudadano… ¡Ni el respeto que las autoridades nos deben: pues ellos son nuestros mandantes—entiéndase nuestros empleados—y no al revés…!

Con estas políticas incomprensibles y abusivas, a cargo del Gobierno central y de los Municipios, no queda sino pensar:

¡Si dejamos entonces de ser ciudadanos, y nos pasamos al lado putrefacto de los vivísimos sapos de la Grecia…!  ¡Y que el último que salga… que apague la luz…!

¿No les parece?